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Tratamiento y prevención de la depresión en perros

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Instrucciones

  • Identificar los síntomas de la depresión del perro. Los líderes de la Sociedad Americana del Comportamiento Animal han dicho que la depresión en los perros tiene síntomas similares a la depresión en los seres humanos. Los síntomas más comunes incluyen la tendencia al retraimiento experimentando cambios en los hábitos de comer, dormir y no participando en las cosas que antes disfrutaba.
  • Pasar más tiempo con la mascota para tratar de sacarlo de ese estado depresivo. Pasar más tiempo jugando y haciendo las cosas que le gustan como caminar, hacer ejercicio o incluso pasear en coches, además de invertir más tiempo acariciándolo y abrazándolo.
  • Premiarlo por mostrar comportamientos positivos. Cuando muestre signos de felicidad se le recompensa con una golosina y caricias. No utilizar los convites como una manera de hacer que sea feliz. Cuando se le da golosinas a un perro deprimido asumirá que está siendo recompensado por su comportamiento triste. Esto sólo lo animará a permanecer así.
  • Visitar a un veterinario para que indique medicamentos si las recompensas por las conductas positivas y el pasar más tiempo con el perro no funcionan. Los medicamentos son los mismos que se utilizan en los seres humanos en esta situación, incluyen Prozac, Paxil y Zoloft. Puede llevar hasta dos meses para que la medicación haga efecto en los perros, pero deben estar mucho mejor después de 6 a 12 meses.

Consejos y advertencias

• No darle a los perros medicación contra la depresión bajo ninguna circunstancia sin visitar primero a un veterinario.

• Los síntomas de la depresión en los perros pueden ser un signo de una condición subyacente más seria. Cuando hay síntomas, siempre hay que consultar con un veterinario por posibles enfermedades.

Tratamiento de los trastornos del comportamiento en los perros

Los perros son susceptibles de sufrir diferentes trastornos comportamentales, además de la ansiedad y la depresión, como el miedo, la agresividad hacia personas o animales, y trastornos compulsivos. Todos ellos deben ser tratados como tales para que nuestro perro goce de buena salud emocional. Tu veterinario habitual puede ayudarte a solucionarlos, y a veces es necesario recurrir a un etólogo, veterinario experto en comportamiento animal. Él te ayudará a diagnosticar y averiguar la causa de la depresión en tu perro para poder tratarla.

Una terapia basada en técnicas de modificación de la conducta suele requerir varias visitas al entorno del animal y una gran implicación por parte de los veterinarios y los propietarios, con buenas dosis de paciencia. Actualmente, la educación en positivo, con refuerzos y premios del buen comportamiento, está teniendo resultados.

En casos muy graves, puede resultar beneficiosa una terapia multimodal que incluya la administración de fármacos ansiolíticos o antidepresivos, aunque los resultados son variables y es preferible dejarlos como última opción. Como medidas terapéuticas complementarias a las terapia etológica de modificación de conducta, existen diferentes opciones. Una de ellas son las feromonas sintéticas, que imitan a las que las madres secretan cuando amamantan a sus cachorros, y que les produce una sensación de seguridad y serenidad. Son inocuas y se comercializan en diferentes formatos: spray, collar o difusores ambientales. También existen nuevas terapias como la homeopatía, las flores de Bach, o la acupuntura. Consulta con tu veterinario cuál sería la opción que mejor se adapta a tu perro.

por 4Patas.com.co

Llegar a tu casa y encontrarte con que tu mejor amigo no sale a saludarte es un indicio de que las cosas no están bien. Ante un cambio de comportamiento, lo primero es descartar problemas médicos, pero si después de la visita al veterinario sigues viendo a tu peludo decaído, durmiendo mucho y sin apetito, debes prestarle atención.

Si tienes sospechas de que tu mascota está padeciendo de depresión, ten en cuenta que dentro de las causas más comunes están los cambios en las rutinas que generan aburrimiento, debido a una disminución tanto en actividad física como mental.

Así mismo, algunas situaciones que pueden generar estados depresivos pueden ser la llegada de un nuevo miembro a la casa (bebés, otras mascotas o visitas temporales), la pérdida de un miembro de la familia (muerte o divorcios), cambios en las rutinas de los cuidadores, como por ejemplo viajes intempestivos, nuevos empleos o exceso de trabajo en casa, modificaciones en la rutina del peludo, ya sea mediante la disminución en el tiempo de paseos, juegos, adiestramiento e interacción con otros perros o mudanzas y, finalmente, la exclusión del núcleo familiar. Esto es frecuente en perros abandonados en una terraza, patio o cocina durante largos periodos de tiempo sin la posibilidad de interactuar con sus propietarios.

La raza no es un factor predisponente a la depresión, pero debemos tener en cuenta que hay canes que necesitan más actividad como los Terrier, los cuales son más propensos a generar ansiedad, depresión y algunos problemas de comportamiento.

La base del tratamiento es aumentar las interacciones y la actividad ocupacional de nuestro perro. Para esto, se deben tener en cuenta las siguientes recomendaciones:

- Aumentar el tiempo de interacción social: los perros son sociales como nosotros, por esto, es recomendable permitirles compartir los espacios con sus dueños y educarlos para que sepan cómo comportarse en cada situación.

- Mejorar la rutina de paseos: la salida de la casa no es solo para realizar sus necesidades, debemos darle el tiempo y el espacio suficiente para que socialice con otras personas y mascotas.

- Crear una rutina de juegos: saca un tiempo todos los días para realizar algún tipo de actividad de esparcimiento o adiestramiento, siempre utilizando premios. Además, usa juguetes interactivos que puedan ser utilizados cuando el peludo se queda solo en casa.

- Guarderías caninas: si no tenemos suficiente tiempo para compartir con tu perrito, tenemos la opción de que juegue y se divierta con otros animales en la guardería.

- Medicación: si el estado depresivo no cede a lo propuesto, se pueden administrar antidepresivos, como en los humanos, desde luego, bajo prescripción médica.

Síntomas de depresión canina
Algunas de los signos más preocupantes son:

1. Trastornos de la alimentación: disminución, ausente e incluso bulimia.

2. Hipersomnia: somnolencia excesiva con periodos prolongados de sueño en la noche y a veces durante el día.

3.
Inhibición de conducta exploratoria: pérdida de interés en interactuar con el entorno.

4.
Vocalizaciones: pueden aparecer gemidos sin razón aparente.

5.
Trastorno de los comportamientos organizados: pérdida de interés en realizar actividades diarias, como jugar.

6.
Pérdida de iniciativa: falta de curiosidad.

7.
Trastornos en la locomoción: andar arrastrando las patas.

8.
Trastornos de eliminación: incontinencia urinaria y fecal, especialmente al dormir.

9.
Trastornos compulsivos: conductas repetitivas, como por ejemplo el exceso de lamido.

Preguntas de nuestros lectores

Mi pointer inglés tiene 13 años pero sigue comportándose como un cachorro y ladra en exceso. ¿Cómo lograr que deje de levantar la casa a gritos cada vez que lo dejamos solo?
Laura Catalina Bohórquez Piñeros. Mascota: Dobby. Bogotá.

Laura, muchas veces sin intención creamos apegos patológicos al punto de que nuestros perros no saben cómo vivir sin nuestra compañía. Hay que trabajar en la independencia, en cómo reaccionas tú cuando él te pide atención. Lo ideal es crear unos ejercicios para que él, poco a poco, tolere estar solo en la casa y adecuarla para que sea lo más divertida mientras no estás. Por su edad no va a ser tarea sencilla así que en el inicio del tratamiento, procura recurrir a alguien que pueda estar con Dobby mientras regresas a casa.

¿Cómo puedo hacer para ayudar a que mi cocker spaniel no viva nerviosa y con tanta ansiedad?
Sandra Johanna Cepeda Salazar. Mascota: Tabatha. Bogotá.

Lo primero es saber que el temperamento es diferente en cada mascota y si Tabatha es muy nerviosa, siempre va a serlo. Ahora bien, eso no significa que no existan formas o prácticas que puedan aminorar su comportamiento intranquilo. Una cosa que puede ayudar, por ejemplo, es crear rutinas claras para sus necesidades básicas como comer, pasear y jugar. No la regañes por sentir miedo y trata de promover estados de calma. Además, mejora tu control sobre ella mediante adiestramiento basado en refuerzo positivo, es decir, cada vez que ejecute una orden de tu parte, dale un premio.

¿Por qué mi perrita se lame tanto como si fuera un gato? ¿Esto es normal?
Sandra Johanna Cepeda Salazar. Mascota: Tabatha. Bogotá.

Hola de nuevo, Sandra. Lo primero que tienes que hacer es descartar alguna enfermedad de la piel. Para ello, acude a tu médico veterinario de confianza con el fin de que le haga las revisiones y diagnósticos pertinentes. Sin embargo, desde el punto de vista del comportamiento es indispensable considerar factores como la falta de actividad, la ansiedad y la depresión, pues todos estos pueden generar conductas repetitivas que terminan siendo patológicas. Si lo comparáramos con los trastornos humanos, puede equipararse a comerse las uñas. Trabaja en enriquecer su vida con paseos, socializaciones adecuadas, juegos, juguetes, adiestramiento y todo lo que se te ocurra que pueda mantener a Tabatha distraída.

Por: Juan Camilo González
Médico veterinario, Máster en Etología Clínica de la Universidad Autónoma de Barcelona, en España. Con su empresa, Soluciones en conducta animal, busca que las mascotas convivan en armonía con su familia y su entorno.

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