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Cómo dar medicina líquida a un perro?

Los premios cuando el perro toma su medicación sin problema ayudan a que no rechace de lleno el momento de tomar pastillas o jarabes

  • Autor: Por CAROLINA PINEDO
  • Última actualización: 17 de abril de 2017

A menudo, el perro rechaza pastillas, jarabes, gotas, pomadas y, en ocasiones, inyecciones. Para los dueños, conseguir que su perro ingiera la medicación puede convertirse en un quebradero de cabeza. Pero hay algunos trucos que facilitan la aplicación de los tratamientos médicos con el perro en casa. Conozcámoslos.

Los perros tienen gran habilidad para escupir las pastillas. Las esconden debajo de la lengua y el dueño puede creer que las ha tragado, cuando no es así. Hay maneras de facilitar la administración de los medicamentos en casa, pero siempre bajo supervisión veterinaria:

  • Esconder la pastilla dentro de un trozo de comida que le guste especialmente. Si el comprimido es muy grande, se puede dividir en dos partes. También se puede machacar hasta convertirlo en polvo y mezclarlo con un alimento.
  • Los jarabes se pueden administrar con una jeringuilla sin aguja. Se coloca en un lateral, detrás de los dientes, y se inyecta el contenido.
  • En el caso de los polvos, es más difícil que los escupa porque se quedarán adheridos a la boca. Se le pueden dar directamente o mezclarlos con algún alimento.
  • Las gotas oculares son más engorrosas de aplicar. Hay que sujetar bien la cabeza del perro y abrirle con cuidado los párpados para dejar caer las gotas. Si se puede contar con la ayuda de alguien, será más sencillo.
  • Los oídos son muy delicados. Hay que sujetar la cabeza del perro, de manera que quede ladeada. Tras echar la gota, se puede masajear en la base del oído con suavidad. De esta forma, el líquido se extiende por el conducto auditivo.
  • Cuando haya que aplicar pomadas y cremas, antes se debe despejar el pelo de la zona y limpiarla para evitar infecciones. El perro no debe rascarse ni lamerse, por lo que conviene colocar una gasa. En las consultas veterinarias también se cuenta con los denominados collares isabelinos, que rodean el cuello del perro, de forma que le impiden tocar o lamer cualquier zona del cuerpo. El veterinario puede facilitar uno durante unos días para evitar que el perro se lama.

Poner el termómetro al perro

En general, el perro tampoco se muestra muy colaborador en el momento de tomarle la temperatura corporal. Hay que utilizar un termómetro de lectura rápida y material que no se pueda romper. La temperatura rectal es la más fiable. Se introduce el extremo y se espera treinta segundos o hasta que suene la señal acústica. Al terminar, se desinfecta el termómetro con un algodón humedecido en alcohol y se anota el día, hora y resultado. A las hembras, se les puede tomar la temperatura corporal a través del orificio de la vagina.

Los jarabes se pueden administrar con una jeringuilla sin aguja

Si hay que hacer un seguimiento de varios días, es recomendable hacerlo cada seis u ocho horas y antes de la comida. Durante la digestión, la temperatura corporal varía. No hay que olvidar acudir al veterinario para que supervise las actuaciones que haya que hacer desde casa.

Dar medicamentos al perro y los premios

El hecho de que el perro asocie desde cachorro los premios con el acto de colaborar en la toma de medicación puede ayudar a que se muestre menos reacio a la ingesta de medicamentos en casa. Si cuando se porta bien le damos un premio, ya sea una galletita canina o su juguete preferido, y siempre le felicitamos por lo bien que lo ha hecho, se mostrará más colaborador con la toma de medicación en casa.

Los perros tienen mucha habilidad para no tragar y escupir con rapidez algo que no les gusta, así que hay que asegurarse de que toma el tratamiento.

A las hembras, se les puede tomar la temperatura corporal a través del orificio de la vagina

Su instinto de supervivencia les marca rechazar sustancias de sabores extraños, que no son su alimento habitual. Y, por supuesto, ellos no entienden que un medicamento sirva para curarse. Sí recuerdan que tras ese esfuerzo viene una experiencia positiva (premio, felicitación), lo cual les motiva para que intenten abrir la boca para tomar el medicamento.

Botiquín de primeros auxilios para el perro

Es recomendable tener a mano un botiquín con los utensilios necesarios para actuar con eficacia en caso de emergencia. No hay que olvidar tener en casa utensilios como:

  • Guantes de goma estériles.
  • Tijeras.
  • Goma elástica para torniquetes.
  • Una solución antiséptica.
  • Férulas para poder entablillar.
  • Esparadrapo.
  • Termómetro clínico.
  • Pinzas.
  • Algodón, agua oxigenada, alcohol y gasas.

Lo recomendable en caso de accidentes y emergencias es acudir al veterinario para que atienda al perro, pero siempre ayuda tener ciertos conocimientos sobre primeros auxilios. Es posible que haya que seguir las instrucciones del veterinario vía telefónica para poder actuar de manera eficaz y rápida, por lo que unos primeros conocimientos en este sentido ayudan a mantener la calma y a salvar la situación.

Acostumbrar desde cachorro al perro a que tomar medicamentos en casa es una norma que se debe cumplir.

Dejar que se acerque al botiquín y los medicamentos para que se familiarice con ellos.

Reforzar siempre con premios y felicitaciones su actitud de colaboración para tomar medicamentos.

Frente a cualquier duda referente a la administración de medicamentos en casa con el perro, consultar con el veterinario.

Mantener los medicamentos fuera del alcance del perro, sobre todo, si es un cachorro.

Cómo NO debes darle medicina líqu >

Para evitar cualquier error en la administración, a continuación te mostraremos aquellas acciones que no debes realizar bajo ningún concepto, ya que las mismas entrañan el riesgo de que tu perro no reciba el fármaco que necesita para recuperarse o para mantener su salud.

Lo que no debes hacer es lo siguiente:

  • No mezcles el fármaco con el agua del bebedero, puesto que no te resultará posible controlar si tu perro ha tomado toda la dosis necesaria.
  • No añadas la medicina líquida sobre la comida, ya que es posible que tu perro empiece a comer pero después advierta que hay un cambio en el sabor y deje de ingerir el alimento. En este caso, ¿cómo sería posible comprobar cuánto fármaco ha ingerido?
  • No mezcles la medicina líquida con ningún tipo de jugo. Además de que a tu perro no le conviene el azúcar, debes saber que algunos ácidos y componentes presentes en estas bebidas pueden interaccionar con la medicación.

El mejor método: ráp >

A continuación te mostramos cómo darle medicina líquida a tu perro de la forma más sencilla posible, tanto para ti como para él.

Se trata de un método recomendado por veterinarios, el cual pude experimentar en mi propio perro con resultados altamente satisfactorios:

  1. Procura que tu perro esté calmado y en una posición fija.
  2. Carga la dosis necesaria del fármaco en una jeringa medidora de plástico, obviamente sin aguja.
  3. Acércate lateralmente a tu perro, mantén la calma si no quieres que se altere.
  4. Sujeta su hocico con las manos e introduce la jeringa de plástico por uno de los laterales de su mandíbula, empujando rápidamente el émbolo para que toda la medicina llegue a su cavidad bucal.

El estrés que este truco para dar jarabe a tu perro genera en él es mínimo, aunque posteriormente te recomendamos que permanezcas a su lado y lo acaricies para que se calme, de esta forma, en seguida volverá a la normalidad.

Obviamente si tu perro es agresivo es recomendable que antes de poner en práctica este procedimiento le coloques un bozal sencillo, que permita la introducción de la jeringa. Y si lo que te interesa conocer es cómo dar una pastilla a un perro, no te pierdas nuestro artículo.

Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

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¿Cómo darle medicina a tu perro y superar la prueba?

Ya sea una pastilla o un jarabe, darle medicina a tu perro puede ser una misión complicada. Pero siempre es necesario suministrarle los medicamentos que le haya prescrito el veterinario, aunque te lleve todo el día. Muchos dueños se preguntan cuál es el mejor método para cumplir con las tomas y que la mascota complete el tratamiento. Aquí te damos algunos trucos:

1. Mantén la calma

Como primera medida, te recomendamos que estés relajado al momento de darle la medicina a tu perro, porque si estás estresado o intranquilo, el animal pensará que hay un peligro cerca y será muy difícil darle el medicamento. En cambio, si te acercas a él como ‘si nada sucediese’, casi no se dará cuenta de lo que está ocurriendo.

2. Método de la jeringa para jarabes

Algunos veterinarios recomiendan los jarabes en casos muy puntuales, como por ejemplo si el animal no tiene dientes, está muy débil o el dueño afirma que no hay manera de que se trague una pastilla.

Pero eso no quiere decir que darle un jarabe o líquido sea ‘pan comido’, porque también tiene sus desafíos. Para lograrlo, necesitas una jeringa (solo la parte plástica, sin aguja), donde colocarás la dosis de medicamento.

Luego, te acercas al perro lentamente, sujetas su hocico con una mano y con la otra introduces la jeringa por uno de los laterales de la mandíbula. Empuja rápidamente el émbolo para que salga el líquido y mantén la presión en el hocico hasta que te asegures de que haya tragado todo. Al terminar, quédate a su lado y hazle caricias de recompensa por haberse portado bien.

3. Método del escondite

Pasemos ahora a trucos para que puedas darle medicina a tu perro si esta es una pastilla (sin importar el tamaño). Una buena manera de engañarle es esconder el medicamento en alguna comida que le guste, como puede ser yogur, pienso húmedo, cocido de arroz o un trozo de carne.

Muchos dueños optan por colocar la pastilla dentro de un pedazo de queso o de una salchicha para que el animal lo trague sin masticar y no escupa el medicamento. En algunos casos, también se puede mezclar directamente con el pienso, sobre todo si el can come muy de prisa, como sucede con las razas Labrador o el Carlino.

4. Método de machacar la pastilla

Si lo anterior no funciona, entonces debes tomarte el trabajo de pulverizar la pastilla y mezclarla con alguna comida de consistencia cremosa. Ten en cuenta que algunos medicamentos son demasiado amargos cuando se machacan y que ese sabor ‘inundará’ los alimentos. Es probable que el perro no quiera comer nada de lo que hay en su plato.

5. Método de ‘la com >

Esta técnica para darle medicina a los perros no es la más efectiva de todas, pero puede resultar en algunos casos. Se trata de hacerle creer al animal que está disfrutando de una comida ‘de personas’ en vez de una pastilla.

Para llevarla a cabo, primero deberás estar almorzando o cenando tú. Haz como que no te das cuenta y deja caer un trozo pequeño de comida de tu plato (por ejemplo, algo de pollo, carne, etc). Una vez que el perro lo coma, repite con la pastilla. La clave reside en no quedarse mirándolo, sino en continuar con tu rutina como si nada sucediese.

Pastillas, comprimidos y cápsulas

Una opción es preparar una albóndiga de queso o de carne y “esconder” el comprimido en su interior. Si tu perro la desmenuza y logra apartarlo sin comerlo, habrá entonces que poner el medicamento directamente en su boca:

  • Mantén su boca abierta, presionando el lateral del maxilar y ubica la medicina lo más profundamente posible en la base de la lengua.
  • Luego, dejar el hocico cerrado, con la barbilla un poco levantada por unos instantes para evitar que lo expulse.
  • Una vez que “aparece” haberla ingerido es necesario seguir al perro por si no lo hubiera tragado bien y la vomitada en algún rincón.

Jarabes y medicamentos líquidos orales

Son los más sencillos de administrar. Con una jeringuilla, por supuesto sin la aguja, será suficiente.

  • Sujeta a tu perro firmemente y mantén su mandíbula abierta. Verter el líquido de la jeringuilla.
  • Si cierra la boca, puedes levantar la comisura del labio y formar un hueco para inyectar allí el líquido.
  • Mantén su cabeza levantada para ayudarle a tragarlo. Durante los minutos posteriores, comprueba que no lo vomite.

¿Cómo dar medicina líqu >

Cuando nuestras mascotas enferman y llega el momento de administrar los medicamentos, empieza la pesadilla: ¿cómo dar una medicina líquida a un perro cuando no quiere? ¿Cómo darle pastillas sin que las rechace? Te contamos los mejores trucos para conseguirlo.

Los perros, lo mismo que nosotros, enferman en ocasiones. Y como el médico nos receta a nosotros medicamentos, también a ellos el veterinario les prescribe las medicinas que se les deben administrar para que recuperen la salud. El problema llega cuando no sabemos cómo dar medicina líquida a un perro cuando no quiere, o cómo hacer que ingiera las pastillas si ha perdido el apetito y se niega a comer. La empresa puede resultar complicada, porque en cuanto la mascota detecte el olor de la pastilla o del jarabe seguramente los rechazará y se negará a tragarlos.

Ante esa situación, podemos ponernos nerviosos y poner nervioso al animal –que es lo peor que podría ocurrir-, lo que nos conduciría a una espiral de nerviosismo totalmente contraproducente y con consecuencias impredecibles. Antes de perder la calma, es recomendable tener en cuenta los siguientes trucos y consejos.

Supositorios

Para introducir supositorios es recomendable sar guantes de látex y untar un poco de vaselina en la punta del producto para que entre con más suavidad.

  • Levanta la cola e introdúcelo con el índice, lo más profundamente posible.
  • Mantén por unos segundos la cola apretada contra el ano para que no lo expulse.

Cremas y gotas

Tanto las gotas para las orejas como los colirios para los ojos deben aplicarse con muchísimo cuidado. En el caso de gotas y pomadas para los ojos, es necesario que la cabeza de tu perro esté inmovilizada para evitar una lesión en el globo ocular.

  • Limpia primero con agua salina, levanta el párpado superior o bajar el inferior.
  • Desde arriba, y sin tocar la córnea por riesgo de lastimarla, aplica las gotas o la pomada. Cierra el párpado y frota con suavidad para extender el producto.

Ya estás listo para dar a tu perro las medicinas que necesita. Él confía en ti más que en nadie en el mundo: eres su persona favorita, ¡no le falles! Y recuerda que cualquier duda que tengas sobre la medicación debes resolverla siempre con tu veterinario de confianza.

6. Método de introducir la pastilla

Por último, una opción que se indica en última instancia y cuando nuestro perro es bastante dócil. Ponte al lado del perro y abre su mandíbula con una mano. Coloca el medicamento en el interior de la boca, lo más cerca posible de la garganta.

Cierra sus mandíbulas con cuidado y mantén la presión hasta que notes que haya tragado la pastilla. Para asegurarte de que pasa sin problemas, frota la garganta hacia abajo.

La calma y la paciencia son fundamentales para que puedas darle medicina a tu perro sin que lo note. ¡Prueba cualquiera de estos métodos!

Trucos para administrar medicamentos a un perro

Existen algunos trucos o habilidades para administrar fácilmente medicamentos a nuestro fiel amigo.

Lo primero que debemos hacer es controlar nuestra ansiedad, manteniéndonos relajados y calmados, porque los perros perciben nuestro estado de ánimo a través de nuestro lenguaje corporal. Sería bueno administrarle el medicamento cuando tenga hambre y esté tranquilo, nunca después de jugar con él o antes de un paseo, porque su estado de excitación sería contraproducente. Tampoco es aconsejable acorralarlos o perseguirlos.

Cómo darle una pastilla a un perro

Si se le va a administrar una pastilla, se puede intentar dársela directamente, abriéndole la boca y poniéndosela en la base de su lengua. Después, se le levanta la cabeza con el hocico hacia arriba y se le mantiene en esa posición hasta que notemos que ha tragado.

Si esto no da resultado, se puede intentar introducir la pastilla en un trozo de pan o de otro alimento que le guste especialmente. Es quizás el procedimiento más habitual y fácil. Se trata de disimular su olor y sabor insertando la pastilla en algún alimento que tenga un olor fuerte, como el queso, o que le resulte especialmente apetecible: carne, salchichas, patés, etc. Todo puede resultar más fácil si nos ponemos nosotros a comer, porque seguro que nos pedirá algo para él. Entonces, dale tres o cuatro bocados pequeños que pueda tragar de una vez y entremedias el que lleva la pastilla.

Cómo dar medicina líquida a un perro cuando no quiere

La cosa se complica cuando lo que se tiene que tomar es un jarabe, porque no podemos camuflar su olor ni introducirlo en ningún alimento y debemos tener presente que a un perro el olor de un jarabe le resulta extraño y seguramente lo rechazará.

Entonces, ¿cómo dar medicina líquida a un perro cuando no quiere? Lo más importante es que presentes un comportamiento tranquilo para que el perro no note que estás haciendo algo fuera de lo normal. Si se pone nervioso, acarícialo y espera un rato para intentarlo de nuevo cuando esté más calmado.

Lo que no debes hacer nunca es echársela directamente en el agua del bebedero o mezclarla con algún tipo de jugos, porque no podrás controlar si ha tomado la dosis necesaria. Tampoco en la comida, porque puede dejar de comerla si nota un sabor extraño.

Cómo darle jarabe a un perro con jeringa

Un método muy extendido y eficaz a la hora de administrar un jarabe a un perro es utilizar una jeringuilla de plástico sin la aguja.

Para proceder a la administración, primero carga la jeringuilla con la dosis prescrita y procura que el perro no la vea para que no centre en ella su atención. A continuación, con una mano mantén cerrada la boca del perro y con la otra introduce la jeringuilla por la parte de atrás de uno de los laterales de la boca, y, cuando esté dentro, presiona suavemente el émbolo para descargarla. Si el animal es muy agresivo, lo más conveniente es ponerle antes un bozal que permita la introducción de la jeringuilla.

Después de sacar la jeringuilla, levanta la cabeza del perro para facilitar que trague. Este método, recomendado por los veterinarios, provoca muy poco estrés en nuestra mascota y es uno de los que ofrece mejores resultados.

No obstante, después de la administración, debes acariciarlo y recompensarlo con un «muy bien» y con alguna golosina para perros para que se calme del todo y asocie la toma del jarabe con una respuesta positiva nuestra.