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Cómo es un San Bernardo

  • Altura a la cruz: machos por lo menos 70 cm y hembras por lo menos 65 cm.
  • Peso: de 60 a 90 kg
  • Capa: blanca y roja o blanca y amarillo castaño
  • Promedio de vida: doce años
  • Carácter: tranquilo, reposado aunque jovial
  • Relación con los niños: excelente
  • Relación con otros perros: a vigilar (dominante)
  • Aptitudes: perro de guarda y de avalanchas
  • Necesidades del espacio: indispensable un gran espacio
  • Alimentación del San Bernardo: de 860 a 1200 g diarios de alimento completo seco
  • Arreglo: cepillado semanal
  • Coste mantenimiento: elevado

¿Es el San bernardo el perro adecuado para usted?

El San Bernardo es una raza noble y fascinante. Es un compañero cariñoso y afectuoso que es extremadamente fiel y leal a sus propietarios y a su familia. De todas formas, debería tener en cuenta los pros y los contras asociados con la adquisición de cualquier raza (no sólo con ésta). Debería comprender las responsabilidades asociadas con la aceptación de este serio compromiso y tener en cuenta que pasará diez o más años con el perro que escoja.

El San Bernardo es una mascota ideal, aunque necesita mucho espacio. Son perros enormes que necesitan suficiente espacio para estirar sus grandes patas y su gigantesco cuerpo. Así pues, no son buenos candidatos para la vida en un piso pequeño y, sin duda, se sentirán más cómodos en una casa grande donde dispongan de espacio para pasear libremente. El San Bernardo actual no tiene nada que ver con sus activos antepasados de hace mucho tiempo, aunque necesitan hacer ejercicio a diario. Muchos de ellos disfrutan con los paseos tranquilos y entretenidos, ya sea con sus propietarios o con otros perros con los que compartan el hogar. Cuando no están haciendo ejercicio ni jugando, disfrutan mientras pasan mucho rato descansando a sus pies. Aun así no son una raza muy excitable que requiera de una atención constante. Frecuentemente, se sentirán igual de contentos si se les deja solos para que se entretengan por su cuenta. De todas formas, con esto no queremos decir que deba abandonar a su San Bernardo durante horas y día tras día. A todos los perros les hace falta que les presten atención y pasar tiempo con sus propietarios, ya que si no se volverán insociables y sufrirán de ansiedad por la separación.

Si toma la decisión de ser propietario de un San Bernardo, dos de sus primeras adquisiciones deberían consistir en una fregona y en un manojo de retales o toallas. Independientemente de lo que puedan contarle, los San Bernardo babean. Dejarán su saliva sobre las mesas, el suelo o cualquier otra cosa que encuentren en su camino. Si ha visto a un San Bernardo agitando su cabeza y su cola excitadamente, sabrá exactamente de qué estoy hablando. Se trata de un rastro de destrucción involuntaria, así que esté prevenido.

Tener el dinero para satisfacer el voraz apetito de su San Bernardo es también otra cosa importante a tener en cuenta. No es infrecuente que el perro adulto consuma varios kilos de alimento a diario. Combine esto con las caras facturas del veterinario, el coste del acicalado, el adiestramiento y cualquier otro utensilio necesario y se encontrará con que la inversión que tendrá que hacer será notable. Asegúrese de saber dónde se está metiendo. A pesar de que conlleva mucho trabajo y dedicación, la satisfacción de ser el propietario de esta raza gigante y majestuosa supera con creces cualquier aspecto negativo de la raza.

Una vez haya decidido que el San Bernardo es la raza adecuada para usted, el siguiente paso es encontrar el tipo de perro que se adaptará mejor a sus necesidades y a sus expectativas. ¿Quiere usted un perro ya crecido o un cachorro? ¿Quiere un perro para tenerlo simplemente como mascota, o uno con el que pueda competir en los certámenes de belleza o en las pruebas de obediencia o en cualquier otro tipo de pruebas? Quizá la adquisición de un perro de rescate vaya más allá de lo que tenía en mente.

¿Macho o hembra?

Muchos aspirantes a propietarios de un perro suelen preguntarse qué sexo es mejor: ¿macho o hembra? En algunas razas existen diferencias. En el caso del San Bernardo, ambos sexos son igualmente buenos y su elección se limitará a las preferencias personales. Obviamente, si opta por una hembra, habrá tenido en cuenta los inconvenientes que representa el celo (lo tienen dos veces por año). De todas formas, la duración del celo depende de cada ejemplar, y varía según las líneas, así que pregunte al criador cuál es la frecuencia y la duración de los celos de sus ejemplares. De todas formas, si se decide por una hembra, debería disponer de suficiente espacio para mantenerla separada de cualquier macho que pudiera tener en casa.

Si dispone de espacio y decide que quiere tener dos o más ejemplares, es aconsejable que todos sean del mismo sexo, a no ser que disponga de instalaciones para tenerlos separados. Si tiene a los animales como mascotas, es muy recomendable que sean castrados o esterilizados.

Temperamento

El San Bernardo debería poseer un temperamento agradable y extravertido. Son excelentes mascotas para los niños y suelen ser muy protectores con sus amos y su propiedad. De todas formas, existen variaciones en cuanto al temperamento y esto debería ser tenido en cuenta cuando escoja a su San Bernardo. Un perro grande y agresivo (sea del tipo que sea) es un animal extremadamente peligroso. Recuerde que el primer cometido de esta raza, antaño, era el de guardar el hospicio y, así pues, se volvió bastante defensora y protectora si era retada o amenazada. La familia debería poder confiar plenamente en su perro, aunque éste estará dispuesto a protegerse y a proteger a su familia en situaciones de peligro.

Aspectos relacionados con la salud de su San Bernardo

A pesar de las muchas precauciones que pueda tomar, es inevitable que su perro pueda enfermar en algún momento de su vida. Existen muchas enfermedades caninas diferentes que todas las razas pueden padecer. El primer paso para la prevención de estas enfermedades es conocer aquellas que el San Bernardo es susceptible de padecer. Un San Bernardo bien criado y que haya sido bien cuidado es menos probable que desarrolle enfermedades y otros problemas de salud que los que hayan sido mal criados y cuidados. En gran medida, el San Bernardo es una raza muy sana teniendo en cuenta su enorme tamaño.

  • Hinchazón (Dilatación Gástrica)

Este problema ha resultado fatal para muchos ejemplares San Bernardo. La dilatación gástrica implica una gran distensión del estómago provocada por la acumulación de una cant > se recomiendan las peanas para los recipientes de la comida y el agua, para evitar que el perro tenga que doblar su cuello excesivamente para comer. Nunca le ofrezca agua con la comida y empape siempre el alimento seco antes de ofrecérselo.

  • Displasia de cadera

La displasia de cadera es uno de los defectos congénitos más frecuentes en los perros de gran tamaño. Los perros displásicos tienen una cadera malformada, lo que suele provocar cojera o que caminen tambaleándose o sin apoyarse en la extremidad afectada. Muchos San Bernardo están afectados por este problema. Un perro que padezca este mal suele desarrollar artritis en la articulación de la cadera debido a la tensión soportada. El mantenimiento del animal con un peso adecuado y el control del ejercicio que hace puede prevenir que el problema vaya a más. Asegúrese de que el criador que haya escogido haya sometido sus ejemplares a pruebas para descartar la existencia de la displasia de cadera antes de utilizarlos para criar.

Este problema afecta al párpado (normalmente el inferior) y provoca que éste se vuelva hacia el interior del ojo e irrite la córnea. Suele ser más frecuente en los perros que tienen una cabeza muy grande. Pueden darse unos ojos llorosos, infección e incluso una úlcera en la córnea.

El ectropión es lo contrario al entropión y el párpado inferior queda apartado del globo ocular. Este problema suele darse en los perros que tienen la piel de la cara suelta, como es el caso del San Bernardo.

  • Enfermedad cardíaca

Este problema es bastante frecuente en esta raza. Los síntomas suelen ser la tos, falta de aliento, desmayos, aletargamiento y debilidad repentina en las patas. Afortunadamente, muchos problemas cardiacos pueden tratarse con medicamentos.

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Origen del perro San Bernardo

La historia del perro San Bernardo empieza en el "Gran Monte de St. Bernhard", un collado entre Suiza e Italia de más de 2.473 metros sobre el nivel del mar. Allí se fundó en el siglo XI un hospicio para viajeros y peregrinos, el mismo lugar donde en el siglo XVII se empezaron a criar perros grandes y robustos, con la intención de proteger y vigilar el hogar.

Inicialmente estos perros eran guardianes dentro del hospicio y protectores de los monjes. Sin embargo, en poco tiempo los monjes se dieron cuenta de las habilidades de sus perros para encontrar personas perdidas y sepultadas bajo las avalanchas. Entonces, los empezaron a criar y entrenar para rescatar personas.

La historia del San Bernardo se documentó desde 1695 y en el hospicio, concretamente, en el año 1707, cuando se redactaron crónicas sobre los perros que lograban salvar la vida de aquellos que se habían perdido y que creían encontrarse delante de "la muerte blanca". Existen muchos relatos que explican las hazañas de la raza, no obstante, fueron los soldados de Napoleón Bonaparte, alrededor del 1.800, quienes extendieron su fama por toda Europa. Uno de estos perros llegó a salvar tantas vidas que actualmente su cuerpo taxidermizado se encuentra en exposición en el Museo Nacional de Berna.

En el año 1.887 el perro San Bernardo fue reconocido como una raza suiza y se convirtió en el "perro nacional suizo".

Características físicas del San Bernardo

El perro San Bernardo es grande, robusto, musculoso y armónico. Existen dos variedades de esta raza, el San Bernardo de pelo corto y el San Bernardo de pelo largo. Al margen del pelaje, ambas tienen las mismas características físicas y psicológicas.

La cabeza de este perro es imponente, grande y expresiva. Es ancha, fuerte y presenta arcos supraorbitales bien desarrollados. La depresión naso-frontal (stop) es muy pronunciada. El hocico es uniformemente ancho y con caña nasal recta. La nariz debe ser negra. Los ojos de este gran perro son medianos, moderadamente hundidos y de expresión amable. Su color puede ir desde el marrón oscuro hasta el avellana. Las orejas son de inserción alta, anchas, medianas, triangulares, colgantes y con el extremo redondeado.

El cuerpo es robusto, bien proporcionado y musculoso. Es de perfil rectangular, ya que su longitud es un poco mayor que la altura a la cruz. La línea superior es recta y presenta una espalda ancha, poderosa y firme. El pecho es moderadamente profundo y los flancos apenas son retraídos. La cola del San Bernardo tiene base ancha y fuerte. Debe ser lo suficientemente larga como para alcanzar el corvejón cuando cuelga en reposo.

El tipo de pelaje depende según se trate de la variedad de pelo corto o la de pelo largo:

  • Pelo corto: poseen lanilla interna densa y una capa externa densa, lisa y bien pegada al cuerpo.
  • Pelo largo. poseen una lanilla interna más abundante y una capa externa lisa y de longitud media. En la cadera y la grupa puede ser algo ondulada y la cara y las orejas muestran pelo corto.

El color para ambas variedades es el blanco con manchas de color marrón-rojizo. El color rojizo puede ir desde manchas más o menos grandes hasta formar un manto continuo sobre el lomo y los flancos. También se toleran las manchas de color marrón-amarillento y algunos vestigios de color negro en el cuerpo. El antepecho, los pies, la punta de la cola, la caña nasal, la banda frontal y la nuca deben ser de color blanco.

No existe un peso ideal, sin embargo, sí encontramos la altura de la raza:

  • Machos: de 70 a 90 centímetros.
  • Hembras: de 65 a 80 centímetros.

Carácter del San Bernardo

El San Bernardo es un perro que posee un carácter gentil, social y amable. A pesar de su gran tamaño, estos gigantes bondadosos son normalmente tranquilos y no son tan juguetones como muchos perros de otras razas. Sin embargo, demandan compañía constante y pueden ser sobreprotectores con sus familiares.

Se trata de un perro paciente, obediente y leal, entregado a sus familiares y especialmente bondadoso. Si son abandonados en el jardín o se quedan solos por períodos prolongados, pueden desarrollar conductas agresivas o problemas de conducta relacionados con la separación.

Es un perro que necesitará vivir en un piso muy grande o una casa con jardín: debe tener espacio para moverse libremente. Al contrario de lo que podamos pensar, no requiere un nivel alto de ejercicio, aunque es conveniente que se ejercite moderadamente y se muestre activo para no favorecer al sobrepeso, un problema de salud que puede perjudicar gravemente a la raza. También dedicaremos tiempo a estimularle mentalmente para que responda más positivamente al adiestramiento y a cualquier técnica que queramos enseñarle. Para ello, podemos utilizar juguetes de inteligencia, por ejemplo.

La alimentación del San Bernardo será muy importante a tener en cuenta, especialmente en su etapa de cachorro, puesto que sus huesos y articulaciones soportarán un peso mucho mayor que el de otras razas. Por ello, recomendamos buscar un pienso específico para cachorros de tamaño gigante y seguir con una alimentación adecuada según sus necesidades concretas.

Necesitará un cepillado diario para mantener su pelaje limpio y libre de enredos y un baño ocasional, que puede situarse entre el mes y los tres meses. También será necesario limpiar los restos de babas y suciedad de los belfos, retirar las legañas, revisar de forma general la presencia de parásitos, revisar el canal auditivo o limpiar los dientes.

Finalmente cabe resaltar que el San Bernardo tiene un coste de mantenimiento alto, no únicamente por la cantidad de comida necesaria, sino también por las consecuencias que implica tener a un perro de tamaño gigante, como son sus objetos personales, precio de la peluquería o espacio.

Educación del San Bernardo

El San Bernardo es un perro inteligente que muestra facilidad en el adiestramiento. Generalmente resulta fácil socializar a un cachorro de raza San Bernardo, tanto con personas como con otros perros y otras mascotas. Cuando están bien socializados, los San Bernardo son excelentes compañeros de los niños y, de hecho, son conocidos como "perros niñeras". También será importante empezar a entrenarlos a temprana edad e iniciarles en las órdenes básicas para perros.

Sin embargo, no hay que pasar por alto la socialización, ya que se trata de animales muy grandes y poderosos. Si es que reciben malos tratos o no se les da una socialización adecuada pueden desarrollar comportamientos miedosos o agresivos, que pueden suponer un peligro real dado el tamaño de estos perros.

Estos perros responden muy bien al adiestramiento canino cuando el adiestrador tiene en cuenta sus capacidades y posibilidades. No son perros tan rápidos ni ágiles como los pastores belgas o los bóxer, pero pueden aprender muchas cosas y desempeñarse a la perfección en muchas tareas. Recordamos que el San Bernardo es un perro que puede desempeñar también tareas como el rescate, en cualquier caso, todo tipo de adiestramiento avanzado debe llevarse a cabo por un profesional.

Salud del San Bernardo

El perro San Bernardo es susceptible a sufrir distintos problemas de salud que conviene tener presentes para prevenir o detectarlos de forma pronta. A continuación te explicamos las enfermedades más frecuentes del San Bernardo:

  • Golpe de calor: ocurre generalmente en verano, cuando el perro no es capaz de regular correctamente la temperatura corporal y puede estar provocado por el calor excesivo, la falta de agua, el ejercicio intenso, etc.
  • Sobrepeso y obesidad: el San Bernardo es un perro que ganará peso con facilidad si descuidamos sus raciones. Como consecuencia, un aumento considerable de su peso afectará a huesos y articulaciones, debilitando el perro y favoreciendo otros problemas de salud.
  • Displasia de cadera: se trata de una enfermedad hereditaria propia de razas de tamaño grande o gigante y puede estar causada también por una deficiencia de calcio. Además, el sobrepeso, las alteraciones hormonales o el ejercicio físico intenso pueden favorecer su aparición.
  • Displasia de codo: tiene un origen genético pero puede aparecer ante una mala alimentación. Consiste en un tejido óseo que se altera y se desarrolla de forma inadecuada, provocando osteoartrosis.
  • Cardiomiopatía dilatada: consiste en una degeneración de la musculatura del corazón debido a la contracción de las fibras musculares, que se adelgazan progresivamente y a su vez provocan el engrosamiento de las cavidades ventriculares y auriculares.
  • Síndrome de Wobbler: esta dolencia del área cervical provoca deficiencias neurológicas y discapacidad.
  • Torsión gástrica: por su morfología es susceptible a padecer este problema de salud, que de no ser tratado con urgencia puede ser mortal. Aunque no es posible prevenir la torsión al 100%, evitar ofrecerle comida antes de pasear puede ser una buena forma de evitarla.

Acudir al veterinario cada 6 o 12 meses, seguir con el calendario de vacunación y desparasitar interna y externamente a nuestro perro serán algunas de las medidas a tomar para evitar o detectar cualquiera de estos problemas de salud. Si cuidamos correctamente a nuestro San Bernardo podremos disfrutar de un perro feliz entre 8 y 11 años.

Comportamiento del San Bernardo

El San Bernardo es un perro muy grande y, sobretodo, muy tranquilo que sorprenderá a todos los miembros del hogar. Es fiel y leal a aquellos que lo cuiden, aunque necesitará de mucho espacio para poder correr y jugar. Por este motivo, también es preciso sacarle a dar largos paseos, ya que de lo contrario podría empezar a comportarse de manera inadecuada. Pero por lo demás, a este magnífico animal le encantará pasar ratos descansando viendo la televisión contigo 🙂 .

El coste del veterinario, de su cuidado y alimentación puede ser muy alto, pero si decides tener un San Bernardo como animal de compañía, vas a encontrar en él a un excelente amigo de cuatro patas.

Viviendo con:

El San Bernardo es un ser social. Nada le hace más feliz que participar en las actividades de la familia. Contrariamente, este perro se da a la soledad si siente que es dejado atrás de cualquier diversión. Como el San Bernardo es tan grande, el entrenamiento es imperante, y entre más temprano mejor.

La raza es conocida por ser obstinada en ocasiones. Sin embargo, una vez que el San Bernardo entiende que se espera de el, si instinto por agradar le quitará cualquier terquedad.

El San Bernardo adulto muda dos veces al año, en primavera y en otoño. El cepillado regular le ayudará a minimizar la muda.

Mientras el perro necesita comer la suficiente comida para mantenerse en un peso saludable, no sobrealimente al San Bernardo. El exceso de peso puede tensionar las articulaciones y empeorará los problemas de la cadera y codos. La libra por libra de comida requerida para el San Bernardo puede ser menos que las otras razas por su temperamento ya que es más plácido y necesita menos ejercicio que las otras razas.

Como es el caso con otras razas muy grandes, el San Bernardo vive relativamente una vida corta. Su esperanza de vida es generalmente de 8 a 10 años.

El San Bernardo es poderoso, es un perro de tamaño gigante con raíces profundas en los mitos y leyendas. A pesar de que tradicionalmente se pensó que tenía sus orígenes en los monasterios de hospicio en los Alpes Suizos en el siglo XI, la primera apariencia constatada de los perros en el monasterio o en cualquier otro lugar, probablemente ocurrió hasta 600 años después.

Los expertos creen que este primer perro de monasterio fueron usados como perros vigías. No mucho después, sus habilidades en salvar vidas se hicieron aparentes. En los siguientes tres siglos, el San Bernardo fue acreditado por salvar más de 2,000 vidas.

Hoy en día los San Bernardos son conocidos no solo por sus históricas hazañas, sino también por su amor y devoción a la compañía del ser humano, especialmente los niños. Dos películas populares para niños de 1990, Beethoven y Beethoven 2, constataron este rasgo al contar la historia de la aventura de un adorable San Bernardo con su familia de un suburbio americano.