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CÓMO SABER SI UN GATO TIENE FIEBRE

La fiebre es un síntoma común que a menudo se asocia a una infección y al que siempre debemos dar importancia. Pero… ¿Cómo podemos saber si nuestro gato tiene fiebre?

Existe la creencia de que si la nariz está caliente y seca es que el gato tiene fiebre. Sin embargo, aunque la temperatura de la nariz está relacionada con la temperatura corporal, no es la mejor manera de asegurar que el animal tiene o no una temperatura normal.

La temperatura corporal de los gatos es más alta que la de las personas: entre 38,5-39,5 °C, aunque puede variar de un individuo a otro y por otros factores. Por ejemplo, tumbarse al sol o cerca de un radiador puede hacer que momentáneamente aumente la temperatura corporal de un gato perfectamente sano.

La única forma de comprobar si nuestro gato tiene fiebre es tomar la temperatura rectal con un termómetro. Si preguntamos a nuestro veterinario por el tipo de termómetro más adecuado y cómo usarlo, podemos hacerlo nosotros mismos en caso de sospecha.

Extraído íntegramente de: Royal Canin

Saber si tu gato tiene fiebre te servirá para saber qué remedio o qué tratamiento debe recibir.

Tener un gato implica poder disfrutar de una mascota que raramente enferma, pero de vez en cuando los gatos también se resfrían o tienen enfermedades algo más complicadas que implican fiebre, de modo que vamos a explicarte ahora una guía de pasos en la que te explicamos cómo saber si mi gato tiene fiebre.

Si notas ciertas actitudes apáticas en tu gato, o un comportamiento que no se corresponde al que tiene habitualmente, puedes pensar en que quizás ha enfermado y una de las primeras cosas que debemos controlar, es su temperatura y saber si tiene fiebre. Para ello sigue las pautas a continuación.

Pasos para saber si mi gato tiene fiebre

Si aprendes a identificar los síntomas y las causas de la fiebre, sabrás que tratamiento seguir

  1. Como ocurre con los humanos, existen signos reveladores cuando los gatos tienen fiebre, y entre estos podemos enumerar la falta de apetito, debilidad o letargo, escalofríos, deshidratación o que la orejas, al tacto, estén caliente.
  2. Además puede ser recomendable explorar si tu gato tiene un ritmo cardíaco rápido y/o un aumento de la frecuencia respiratoria.
  3. Al margen de estos síntomas, los gatos pueden presentar otros síntomas específicos que correspondan a la enfermedad que pueda estar causando la fiebre alta, pero para esto debería ser el médico el que los diagnostique.
  4. Por último la manera más concluyente de determinar si tu gato tiene fiebre es tomarle la temperatura. La temperatura corporal normal de un gato es entre los 37,5 y los 39,5 grados. Una temperatura por encima de este rango puede indicar fiebre.
  5. Para tomar la temperatura será bueno introducir un termómetro por el recto del gato, estando previamente lubricado o con vaselina y déjalo por lo menos durante dos minutos para obtener el resultado más preciso.
  6. Asegúrate de no pegar el termómetro rectal demasiado ya que el tejido rectal es sensible y puede causar daños a su gato. Además, nunca uses un termómetro de mercurio en su gato porque si se rompe, puede ser muy dañino para la salud y la vida de tu gato.
  7. Aunque no es el método más atractivo o cómodo, tomar la temperatura rectal es la mejor manera de responder a la pregunta de si tu gato tiene fiebre. Si te sientes incómodo al tomar la temperatura de su gato, comunícate con tu veterinario de inmediato para que puedas llevarlo a una cita y que un profesional le tome la temperatura.
  8. También es importante llevar el registro de vacunación de tu gato para ayudar a tu veterinario a obtener el mejor registro de cualquier otra enfermedad contra la cual su gato no haya sido vacunado para ayudar a reducir la causa de la fiebre de tu gato.

  1. Una vez que determine que tu gato tiene fiebre (o pirexia, como se la conoce en términos médicos), tu veterinario determinará si se requieren pruebas adicionales para determinar la causa. Conocer la historia de salud del gato será de gran ayuda.
  2. Si tienes que llevar a su gato a un consultorio veterinario, asegúrate de llevar documentación de su historial, especialmente una lista de medicamentos, ya que a veces los gatos pueden tener una mala reacción a ciertos medicamentos.
  3. Al igual que la fiebre en los seres humanos, existe una amplia gama de posibles causas de fiebre en los gatos, la más común de las cuales es una infección bacteriana.
  4. Otras posibilidades incluyen el sistema inmunológico o problemas inflamatorios, la exposición a toxinas, un trastorno o una enfermedad. También es posible que la fiebre en los gatos sea causada por un problema desconocido, en cuyo momento tú y el veterinario podréis decidir los próximos pasos.

  1. Junto con el descanso y la hidratación, las fiebres en los gatos generalmente se tratan con antibióticos. Al igual que tomar la temperatura de tu gato, conseguir que este tome medicamentos puede que no sea fácil, pero es importante. Si escupe la píldora o no come la comida para gatos en la que la has escondido, un método incluye envolver la píldora con una buena molla de atún en aceite y dársela para que lo coma.
  2. En algunos casos, el veterinario puede proporcionarte un medicamento líquido, que es más fácil de administrar.
  3. No es fácil ver a tu gato sufrir de fiebre, pero además de seguir las instrucciones del veterinario para recibir atención médica, hay cosas que puedes hacer para contraer una enfermedad antes de que progrese. Realizar el mantenimiento regular del gato (cepillarle los dientes, cortarle las garras) y hacer revisiones (mirar sus oídos, controlar sus hábitos de alimentación y bebida) te brindará una excelente base para asegurar la salud de tu gatito.

Y no te olvides de darle amor y mimos. Un poco de amor ayudará mucho a que tu gatito se recupere pronto.

¿Mi gato tiene fiebre?

Las temperatura corporal de los felinos oscila entre los 38 y los 39°C. Cuando supera esta marca, se considera que el gato tiene fiebre y eso puede deberse a una enfermedad, infección o problema de salud.

Sin necesidad de tomarle la temperatura con un termómetro, algo que puede ser complicado cuando la mascota está enferma o es muy arisca, puedes prestar atención a sus actitudes para determinar si tiene fiebre:

1. Se esconde

Es verdad que a los gatos les encanta meterse en sitios tranquilos como debajo de la cama o de la mesa, pero si tienen fiebre no querrán salir por nada del mundo (ni comida ni juguetes). En algunos casos, pueden esconderse en sitios donde después es difícil que salgan sin ayuda y no querrán estar en contacto con personas u otros animales.

2. Cambios en la vocalización

Los gatos son muy ‘ruidosos’ en el sentido de que usan diferentes tonos para expresarse. Algunos pueden volverse completamente silenciosos y tranquilos cuando tienen fiebre, pero otros pasan horas maullando y gritando sin pausa. En cualquiera de los dos casos es un alerta para el dueño.

3. Tiene la nariz reseca

Esto también puede darnos una pista sobre lo que sucede con nuestra mascota. Un gato saludable tiene la nariz húmeda (lo mismo que sucede con los perros). Pero cuando algo malo le sucede, estará reseca y, en ocasiones, caliente.

4. Tiene menos vitalidad

Los felinos suelen pasar muchas horas al día durmiendo, eso no es una novedad. Pero lo cierto es que en algunos momentos de la jornada, sobre todo de noche, se ‘despiertan’ para jugar, comer, husmear por la casa, etc.

Cuando un gato tiene fiebre se quedará en su cama sin moverse, con los ojos irritados, sin ganas de moverse ni un ápice. Estará decaído, sin fuerzas y apático.

Haz la prueba mostrándole algo que normalmente le pueda llamar la atención, como puede ser un juguete o algo que haga ruido. Sacude una bolsa, arrójale cerca su pelota favorita… si no hace el esfuerzo por atraparlo o levanta la cabeza en estado de alerta, puede que esté enfermo.

5. Come menos

Puedes darte cuenta de ello analizando la cantidad de pienso que le dejaste en el comedero y el que encuentras horas más tarde. Un gato enfermo rechazará la comida, incluso la que más le guste, por ejemplo, el pienso húmedo.

Ten en cuenta también si bebe o no agua. Es muy importante que esté hidratado continuamente, y sobre todo si tiene fiebre. Haz lo posible para que al menos ingiera lo mínimo.

6. Se vuelve agresivo

Es otra de las señales que indican que algo malo pasa con tu gato, sobre todo si es cariñoso o juguetón. La agresividad es la forma que tiene el animal de defenderse, y cuando se siente enfermo todo le parece un ataque. Por eso, puede intentar morder o arañar, maullar o erizar el pelo. Evitará de cualquier manera el contacto contigo.

8. Vomita o tiene diarrea

Muchas enfermedades felinas que ocasionan fiebre también producen vómitos o diarrea. Debes revisar su caja de arena o los alrededores de su cama para encontrar estos restos. Puede que tampoco intente tapar sus deshechos con piedras o arena como de costumbre.

Yamila Papa Pintor es una periodista especializada en deportes (Círculo de periodistas deportivos, 2006-2008). Entre los años 2010 y 2011 trabajó como periodista deportiva en “Argentinos Pasión”.

Desde el año 2011 se desempeña en la redacción de artículos sobre distintas temáticas: salud, deportes, viajes, mascotas y recetas de cocina, entre ellas. Además, es locutora de radio y televisión, y una gran entusiasta por la vida natural. Es vegetariana y participante activa de una fundación encargada de plantar árboles en su país de origen, Argentina. En cuanto a idiomas, domina el inglés y el portugués, y tiene un nivel básico de árabe.

Recientemente completó su formación con el curso de: »Introduction to Food and Health» (Universidad de Stanford, 2019)

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Síntomas de un gato con fiebre

Existen dos grandes grupos de señales o de síntomas de un gato que tiene fiebre. Los que son de carácter físico y los que son de cambio de comportamiento.

Vamos a empezar con los síntomas que son sencillos de detectar, es decir los de comportamiento. Si prestamos mucha atención al comportamiento de nuestro gato, tal vez nos demos cuenta que nos esté dando algunas señales de dolor o enfermedad.

Y en segundo lugar, los que son algo más difíciles de detectar, los cambios físicos. Pero siempre hay que tener en cuenta que nosotros como dueños de los gatos domésticos, nos damos cuenta cuando algo no anda bien.

Comportamiento de un gato con fiebre

Cambios vocales : si tu gato es la mayor parte del tiempo callado y muy tranquilo, pero de un día para otro se ha vuelto muy vocal y no deja de maullar o hacer sonidos todo el tiempo, esto puede ser una señal de que tu mascota tiene fiebre y no se siente bien. Pero al contrario sucede lo mismo, si está constantemente maullando y emitiendo sonidos, y de un día para otro está muy callado, puede ser otro síntoma.

Vitalidad : lo puedes detectar si tu mascota está adormilada o apática constantemente, cuando antes no lo era. O si la mayor parte del tiempo permanece acostada con los ojos irritados o pesados. Puede ser un síntoma claro que tu animal de compañía tenga fiebre y esté enfermo.

Ronroneo : Los gatos ronronean cuando están felices, pero también lo hacen cuando están sufriendo dolor (para más información puedes ver ¿Por qué ronronean los gatos?). Es muy importante darse cuenta cuando tu gato está contento y cuando está triste o sufriendo. Si tu gato ronronea cuando está solo y escondido esto puede ser una señal de que tiene calentura, y por tanto, no se siente bien.

Agresividad : si tu gato es muy cariñoso y juguetón, pero de repente se vuelve muy agresivo y arisco. Si no quiere ni que lo toques y te araña o muerde, es una señal de que algo malo le está sucediendo.

Se esconde : un gato decide esconderse cuando se siente enfermo, asustado o herido. Por tanto si tu felino de repente se esconde, puede ser que tenga fiebre. Pero debes saber que hay gatas embarazadas que también se esconden. Esto lo hacen para prepararse para el parto. Por cierto, tal vez te interese: cómo saber si un gato es macho o hembra.

Deja de asearse : los gatos son animales muy limpios. Si tu mascota ha dejado de asearse, lamerse y limpiarse el pelo, esto puede ser un buen indicador de que tiene fiebre y alguna enfermedad.

Pérdida de apetito : uno de las señales o síntomas más claros de que a tu mascota le sucede algo es que dejen de comer o se alimenten muy poquito. Cuando un gato tiene fiebre, suele dejar de comer, incluso hasta sus golosinas favoritas. También te puede gustar por qué vomita mi gato.

No usar su caja de arena : si tu felino de repente deja de utilizarla estando limpia y en buenas condiciones, puede ser porque su estado de salud no es el correcto. Podría tener fiebre, y en consecuencia, estar padeciendo algún tipo de dolencia.

No quiere beber : si tu gato deja de beber o rechaza el agua, es una señal de que es un organismo algo malo sucede. Puede llegar a estar deshidratado. Es muy posible que tenga fiebre y este padeciendo alguna dolencia. Del mismo modo, una sed constante y excesiva tampoco es normal.

Angustiado o inquieto : puedes saber si tu felino compañero tiene fiebre o calentura observando las señales que puede experimentar. Si detectas que está angustiado o inquietos sin motivo aparente, es una señal de alerta. Son síntomas que pueden señalar alguna enfermedad en los gatos. Es fundamental que lo examines para conocer si tiene fiebre o no. Si estamos hablando de un gato hembra, estos síntomas también pueden darse si está en celo (cómo conocer si un gato entra en celo).

Dificultades para orinar : si ves que pasa más tiempo del habitual para poder orinar o le resulta dificultoso, puede estar incubando una enfermedad y puede tener algunas décimas de temperatura.

Cambios físicos de un gato con fiebre

Nariz seca : lo primero en que debes fijarte para saber si un gato tiene fiebre es su nariz. Al igual que la de los perros, esta parte del hocico de los gatos siempre debe estar húmeda. Pero si está enfermo, uno de los síntomas es la sequedad de su nariz.

Problemas al caminar : si detectas que tu minino anda de un modo extraño, totalmente diferente a su forma habitual, como si estuviese mareado, puedes estar ante un síntoma de fiebre felina.

Respiración acelerada : otro síntoma de un gatito con calentura que puedes detectar fácilmente es su respiración. Si respira de forma acelerada o detectas que su corazón late más rápido de lo normal, puede ser una señal de fiebre. Te puede interesar cómo saber si un gato tiene parásitos.

Pérdida de peso : en algunas ocasiones se puede ver con relativa facilidad que un gato ha perdido peso en muy pocos días. Si es tu caso, puede ser una señal de alerta y debes actuar de inmediato llevando tu mascota al veterinario.

Pérdida de pelo : si observas que, sin motivo aparente, tu gato está perdiendo mucho pelo, o algunas zonas localizadas, presta atención. Puede tener fiebre, y por consecuencia, estar enfermo.

La mejor forma de saber si tu gato tiene fiebre es tomar la temperatura con un termómetro . Para hacerlo, debes introducir un termómetro en el recto del animal. Es probable que esto no le guste y se mueva o revuelva. Por ese motivo, es aconsejable hacerlo con la ayuda de otra persona. Si ves que no puedes o no te atreves, lo mejor es que lo lleves a tu veterinario.

La temperatura normal en gatos adultos debe ser entre 38ºC (100ºF) y 39ºC (102ºFharenheit). La temperatura normal en gatos cachorros debe estar entre 38ºC (100ºF) y 39,4ºC (103ºF). Si tu felina mascota sobrepasa estos valores, significa que tiene fiebre y debes llevarlo al veterinario para que realice un diagnóstico adecuado. Debes saber que la fiebre alta puede ocasionar lesiones graves a tu pequeño y peludo gran amigo. Si quieres, también puedes ver: ¿Por qué los gatos tienen 7 vidas?

Si has comprobado que tu gato tiene fiebre, NUNCA administres medicamentos sin haber acudido antes al veterinario. Él podrá saber cuáles son los motivos de que tu gato tenga fiebre, hacer un buen diagnóstico y recetar el remedio adecuado. Esto es fundamental para que se cure y tu gato viva muchos años. También te puede gustar: ¿Cuántos años vive un gato?


¿Quieres saber más sobre la fiebre felina?

Te recordamos que este artículo es meramente informativo. En Curio Sfera .com no podemos realizar diagnósticos ni recetar ningún tratamiento. En caso de que tu mascota presente cualquier malestar o síntoma, te recomendamos que acudas al veterinario de inmediato.

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​SIGNOS PARA DETECTAR SI UN GATO TIENE FIEBRE

Como ocurre con las personas, la forma más certera de saber si tu gato tiene fiebre es tomándole la temperatura. Para ello deberás introducir un termómetro en su recto, o acudir al veterinario para que sea él quien lo haga. Si tienes un gato adulto, su temperatura habitual es de 38º a 39º, y si es cachorro de 39,5º. Sea adulto o cachorro, si supera estos parámetros, puedes confirmar que tiene fiebre.

Otros signos que pueden orientarte a saber que un gato tiene fiebre, son los siguientes:

- Toca su nariz. Igual que ocurre con los perros, la nariz de tu mascota siempre debe estar húmedo. Los gatos con fiebre la tienen reseca y caliente.

- Observa su comportamiento, sobre todo, si se muestra inquieto o angustiado sin motivo aparente. Y, también, si lo notas visiblemente afectado o permanece la mayor parte del tiempo acostado, con los ojos pesados o irritados.

- Fíjate en su respiración y en los latidos de su corazón. Otro indicio de que esté febril viene dado por el hecho de que ambos aspectos estén más acelerados de lo normal.

- Mantente alerta respecto a su higiene personal. Los gatos son muy limpios. Descuidar su aseo diario no es algo propio de ellos, y es un indicativo claro de que tu gato no se encuentra en perfectas condiciones.

​CÓMO PROCEDER SI TU GATO TIENE FIEBRE

​Si detectas alguno de estos comportamientos, procede de la siguiente manera:

- Es importante que lo mantengas bien hidratado. Si tu gato no quiere beber, deberás facilitarle la cantidad de líquido que necesita con la ayuda de una jeringuilla. Introdúcesela suavemente en la boca, y vacía el contenido con cuidado. También puedes darle una bebida isotónica sin gas.

- Para evitar su desnutrición, proporciónale una alimento que cubra sus necesidades nutricionales y, a la vez, sea apetecible. Asegúrate de que no tiene diarrea, y opta por una dieta húmeda. Una vez recuperado podrás volver a combinarla con su alimentación seca habitual.

- Sitúalo en una habitación tranquila, a poder ser con suelo de baldosas, y humedece ligeramente la superficie de su cuerpo. Ayúdate con compresas húmedas. Mójalas ligeramente con agua fría, colócalas sobre su frente y déjalas actuar durante algunos minutos. A posteriori, retíralas, y aplícalas sobre sus patas y la zona del abdomen. Repite el mismo proceso unas dos veces al día. También puedes ubicar un ventilador cerca de tu gato para hacer circular el aire, aunque nunca debes dirigirlo directamente hacia él.

​CAUSAS DE QUE TU GATO TENGA FIEBRE

Ten presente que las causas de que tu gato tenga fiebre pueden ir desde cuestiones leves hasta enfermedades de carácter más grave que pueden, incluso, acabar con la vida de tu felino.

También es cierto que no todas las patologías se manifiestan mediante este síntoma. Las más habituales son:

- Presencia de tumores que afectan, sobre todo, a los gatos ancianos.

- Enfermedades virales o bacterianas, como la panleucopenia o la leucemia.

- Infecciones virales, bacterianas o fúngicas de carácter más leve.

- Gripe o resfriado común.

- Efectos secundarios debidos a la ingesta de algún medicamento.

Por supuesto, si la temperatura de tu gato supera los 41ºC, debes acudir al veterinario de inmediato para que lo examine, y determine cuál es el origen de la subida de la temperatura. Él, tras hacer la exploración pertinente y determinar la gravedad, te facilitará el tratamiento adecuado, y te indicará lo que debes hacer ante este proceso.