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Características y personalidad de la raza de perro Lebrel afgano

¿Cómo reconocer a un perro Galgo Afgano? Aunque cueste creerlo, el galgo afgano, es uno de los perros que más horas necesita de preparación en los concursos de belleza caninos, y es que esta raza ¡es todo un sex symbol! Lejos quedan los tiempos de cazador, donde perseguía liebres y gacelas. ¡Ahora reparte su tiempo entre hacer compañía a su dueño, y las pasarelas!

Pero comencemos por el principio… ¿Qué datos básicos tienes que saber?

  • Altura a la cruz 68-73 cm
  • Peso, rondando los 27 kg
  • Color del pelaje: leonado en todos los tonos
  • Pelaje: Muy largo
  • Clasificado como perro grande

Historia del Galgo Afgano

(Foto via: expertoanimal)

La historia del Galgo Afgano, es un poco confusa, y es que aunque se piensa que los primeros de su raza surgieron a partir de las exportaciones a Gran Bretaña, a principio de los años 20 había dos tipo de Galgos Afganos:

  • Los que procedían de las regiones montañosas de Afganistán
  • Los que procedían de las zonas fronterizas, completamente desérticas entre Afganistan y la India

Y, ¡sí! Tal y como estás pensando, finalmente me mezclaron ambos tipos, hasta crear un estándar.

Aspecto del perro Galgo Afgano

(Foto via: pinterest)

El galgo afgano, es un perro alto y muy estilizado, no obstante su característica más diferenciadora es que tiene el pelaje muy largo, fino y sedoso que le cubre todo el cuerpo. Al contrario que su cuerpo, la cola tiene muy pocos pelos, y termina en forma de anillo.

Consejos para cuidar de un Galgo Afgano

¡Lo reconocemos! El galgo afgano requiere bastante mantenimiento, y es que esta raza necesita tres sesiones de cepillado a la semana, y además los veterinarios recomiendan un baño mensual.

Aunque este gran compañero, se adapta muy bien a vivir en pisos, necesita paseos diarios de como mínimo una hora. ¡También es especialmente recomendable que juegue con otros perros! Y es que en caso contrario puede volverse muy reservado.

Ahora ya puedes reconocer a un Galgo Afgano, ¿Verdad?

(Foto via: pinterest)

Problemas de salud frecuentes en los perros Galgo Afgano

Los problemas de salud más frecuentes en el Galgo Afgano son:

  • Displasia de cadera (Suena a chino, ¿verdad? Esto simplemente significa que tiene una malformación de la articulación del codo)
  • Es una raza especialmente sensible a la anestesia, tranquilizantes y cortisona

¡Recuerda! Ante cualquier duda en Wakyma te recomendamos contactar con tu veterinario de confianza.

Convivencia

Es un perro que requiere mucho mantenimiento por distintos motivos. Aunque son sumamente inteligentes, los afganos pueden ser difíciles de adiestrar por su tozudez. Son extremadamente sensibles a las correcciones duras, que a menudo provocan el rechazo a obedecer. Responden mejor a una orientación amable y una disciplina firme. El aseo habitual es fundamental para mantener su pelo, necesitan baños y cepillados semanales para eliminar el pelo muerto y evitar los enredos y nudos a los que tan propensos son. Los afganos adultos mudan el pelo en primavera y otoño, así como tras una enfermedad, las perras no esterilizadas mudan el pelo en cada cambio de estación.

Aunque pueden ser buenos perros para pisos y pueden llegar a "aplatanarse", por lo que necesitan mucho ejercicio para luchar contra el aburrimiento y comportamientos destructivos como el mordisqueo. Como mínimo, los afganos deben pasear entre kilómetro y medio y tres kilómetros al día, y es fundamental que cuenten con un patio vallado para correr. Esta raza es famosa por ignorar las llamadas o los ruegos, y por otro lado es una raza muy propensa a ser atropellada, por ello, nunca deben deambular sin supervisión, ya que su instinto depredador puede convertirlos en una amenaza para las mascotas del vecindario. Con un adiestramiento adecuado y la vigilancia de su propietario, los afganos pueden ser compatibles tanto con los niños como con otras mascotas.

Los afganos son extremadamente delgados bajo sus gruesos pelajes, y comen mucho menos de lo que cabría pensar por su tamaño. Un alimento para perros de mucha calidad, a ser posible suplementado con aceite vegetal, puede ayudar a mantener la salud de su piel y pelo. Se pueden utilizar un tipo de cintas especiales para que no se manchen sus largas orejas al comer.

Pueblos nómadas de Afganistán, Pakistán y del norte de India fueron los primeros en criar al lebrel afgano, un antiguo miembro de la familia de los lebreles, hace miles de años. Gran parte de la historia de esta raza se ha perdido con la invasión de la región por parte de facciones belicosas encabezadas por líderes como Gengis Khan y Alejandro Magno. La raza se desarrolló y adaptó por la necesidad de cazar presas en terrenos montañosos.

El afano, un cazador extremadamente habilidoso, se utilizaba para derribar presas tanto grandes como pequeñas, como, por ejemplo, antílopes y quizá hasta leopardos. Aunque muchos expertos de nuestra época tienen sus dudas sobre el hecho de que los leopardos fuesen la presa tradicional de los afganos, existen relatos de testigos presenciales que hablan que mataban leopardos sujetándolos por el cuello y rompiéndoles las columnas vertebrales con las mandíbulas.

La primera peregrinación de estos perros para salir de Oriente Medio llegó de la mano de soldados británicos que los llevaron consigo a Inglaterra en el siglo XIX. El American Kennel Club (AKC) reconoció al afgano en 1926. Se hizo famoso por su glamour y alcanzó su momento de máximo éxito en la década de 1970. En la actualidad los afganos se utilizan como mascotas domésticas y perros de exposición en lugar de cazadores, aunque algunos propietarios aventureros los llevan a las persecuciones de la liebre con señuelo para simular una cacería. Sus mechones sueltos y actitud noble convierten a los afganos en ganadores eternos en las exposiciones.

Características del Galgo Afgano

  • Altura a la cruz: de 68 a 73 cm
  • Peso: unos 27 kg
  • Capa: leonada en todos los tonos, hasta los marfileños, con o sin máscara negra, manto, azul, negra
  • Promedio de vida: doce años
  • Carácter: digno, independiente, tranquilo y distante con los extraños
  • Relación con los niños: buena
  • Relación con otros perros: bastante buena
  • Aptitudes: perro de caza, perro de compañía y de exposición, de guarda y de carreras
  • Necesidades del espacio: se adapta bien a la vida de interior si puede disfrutar de paseos largos y correr regularmente
  • Arreglo: cepillado regular y un baño al mes
  • Coste mantenimiento: elevado

Durante los años 70, cuando su belleza, elegancia y pelaje se ajustaban a las modas de esa época, los Galgos Afganos experimentaron un enorme crecimiento numérico. En esos años, la raza se volvió excesivamente popular y estuvo en el candelero de una forma de lo más inadecuada. El resultado de este tipo de popularidad (se trate de la raza que se trate) es que sus ejemplares son adquiridos debido a aspectos que atraen al público por la moda y los nuevos propietarios desconocen las aracterísticas de los perros. El Galgo Afgano se ganó una reputación que frecuentemente fue injusta y falsa. A lo largo de los años me ha irritado oír que se consideraba que esta raza era estúpida y difícil, pues la verdad es que es, en general, todo lo contrario.

Características físicas

Los Galgos Afganos son perros grandes, hermosos y elegantes. Su cuerpo es armonioso y tiene una estructura robusta. El tórax es relativamente profundo y bien abovedado para que haya suficiente espacio para el corazón y los pulmones. El Galgo Afgano es un perro con una buena musculatura, no es pesado y su constitución le permite correr velozmente y mostrar su potencia. Esta raza es capaz de mostrar un enorme vigor y cambios de velocidad cuando corre. El movimiento elegante y equilibrado es una característica importante de esta raza. Por ejemplo el estándar para la raza del Kennel Club de Inglaterra describe el movimiento como «con un gran estilo» y esto define la marcha extremadamente buena del Galgo Afgano. El ejemplar típico se mueve de forma única, ligera aunque vigorosa y elástica con unos pasos bien marcados. Con su cola y su cabezaerguidas, este perro resulta cautivador. Al igual que sucede con cualquier raza cazadora, la firmeza del movimiento es esencial para permitir que el perro lleve a cabo las habilidades para las que fue criado.

La cabeza del Galgo Afgano es un rasgo muy interesante, ya que como el pelaje de su cara es corto, su expresión es claramente visible. La estructura ósea es, o debería ser, muy hermosa, dando la impresión de que la cara hubiera sido cincelada. Unido a esto y debido, en gran medida, a la osamenta que rodea a los ojos, éstos deberían tener una forma casi triangular, estando el borde inferior, desde su parte interna a la externa, algo inclinado hacia arriba para conseguir esta forma. Los ojos suelen tener una implantación relativamente profunda, lo que incrementa su expresión. La expresión correcta del Galgo Afgano, que muestra un frío desdén y la impresión descrita en su estándar de «mirar a y a través» de alguien aumentan su singularidad. La cabeza también tiene otro requisito característico: un occipital prominente. Se trata del hueso de la parte posterior del cráneo, que no es tan notorio en muchas otras razas.

Una característica única de la raza es el patrón de su capa. Es algo de lo más sorprendente para aquellos que no lo han visto antes. El pelaje de la cara, de la parte lateral del cuello y del «asiento» (que consiste en una zona alargada y en forma de silla de montar en el dorso que incluye toda la columna vertebral, desde la nuca hasta el nacimiento de la cola) es corto y pegado al cuerpo. Puede que también haya zonas con pelo corto (que pueden hallarse bajo el pelaje largo y sedoso y que no se pueden ver a no ser que levantemos este pelaje largo) en los metacarpos y metatarsos. Como estas zonas de pelo corto van también acompañadas de pelo largo y sedoso sobre el resto del cuerpo, el aspecto del perro es bastante destacable. Existen variaciones en cuanto al patrón de la capa. Algunos Galgos Afganos nunca tendrán una «silla de montar», incluso aun siendo adultos y algunos sólo la tendrán después de las épocas de muda. Algunos perderán una cantidad excesiva de pelo largo y sedoso, sólo les quedará una ligera cantidad y tendrán más zonas de pelaje corto (tipo «silla de montar») de lo normal. Este tipo de patrón de la capa, más común antes de los años 60 y 70 solía describirse como el patrón Bell-Murray.

Posiblemente, uno de los rasgos más característicos de esta raza es su típica cola en forma de anillo en la punta. Es de lo más hermosa cuando su forma es la correcta. Uno de los aspectos que determina el porte de la cola es la especial situación de la cadera en el Galgo Afgano. Los huesos de la cadera, que son prominentes, suponen un requisito en cuanto a su constitución corporal. A partir de esta osamenta hay una caída de la grupa hasta llegar al nacimiento de la cola. A continuación ésta se eleva cuando el perro está emocionado o en movimiento, o se lleva baja cuando está en reposo con su anillo típico y completo en la punta. Se trata de una característica de lo más inusual para un perro y es otro de los aspectos propios de esta raza. Existe una variación en cuanto al grado de cierre del anillo en la cola. Algunos sólo tienen una forma como de hoz. Frecuentemente, el anillo no está plenamente desarrollado hasta que el cachorro tiene toda su dentadura de adulto y a veces se puede ver desde que es muy joven.
Estoy seguro de que cuando los europeos los vieron por primera vez, estos perros despertaron un gran interés, por sus características únicas e insólitas. Se trata de una raza con una enorme personalidad. Actualmente, como ya es muy conocida, la mayoría de la gente está habituada al aspecto de estos perros, pero tenga en cuenta el revuelo que debieron ocasionar cuando fueron exportados por primera vez desde Afganistán. Añádase a esto la reputación de su carácter. Seguro que debieron provocar un gran seguimiento allá donde fueran.

Personalidad

Es necesario comprender el carácter del Galgo Afgano para apreciarlo en su conjunto. Para muchos, la idiosincrasia de esta raza hace que a uno le resulte virtualmente imposible vivir sin ella y para otros es casi imposible vivir con ella. Uno de los aspectos que determinan esto es su hogar y otro es su jardín o patio, aunque el principal factor es la personalidad de usted y del resto de su familia.

El típico Galgo Afgano es, en gran medida, una criatura con un pensamiento independiente y un espíritu libre. La forma más fácil de vivir con él es, sencillamente, aceptándolo. De todas formas, la raza también es cariñosa. Los Galgos Afganos pueden ofrecer tanto cariño y fidelidad como uno pudiera pedirles, pero este afecto no siempre se demuestra, frecuentemente lo ofrecen como a distancia.

Creo que el Galgo Afgano es una de las razas más inteligentes con las que he vivido, pero esta inteligencia no se muestra con el aprendizaje de trucos ni con ninguna forma de adiestramiento. Los Galgos Afganos son autodidactas, lo que quiere decir que no suelen copiar el comportamiento de otros perros, sino que crean el suyo propio. No sería sensato tratar de doblegar la voluntad de su perro para que se adapte a usted. En lugar de eso es más bien necesario seguir caminos paralelos. Frecuentemente he debido sentarme en el suelo, ya que nuestros Afganos estaban ocupando el sofá. Tengo claro que es incómodo, pero he aceptado que forma parte de la raza y que (dentro de la mente de los perros) somos iguales. A veces he aguantado las miradas de indignación y reproche y he insistido en que fuera yo quien ocupara el sofá.

No es realmente sensato adquirir un Galgo Afgano si desea tener un perro sobre el que poder mandar. Aunque tampoco debería permitir que su perro le domine, podrá esperar tener a un igual en su familia una vez lo tenga en casa. Estos perros no son criados de nadie y a veces mostrarán una agresividad transitoria si se les fuerza a actuar de esta manera.

Aunque muchos Galgos Afganos son excelentes compañeros y dignos de confianza con los niños, no se trata de una raza recomendable como perro adecuado para ellos. Esto es debido, principalmente, a que no soportan, como regla general, que les hagan travesuras. Obviamente, no se debería someter a estas diabluras a ningún perro, pero muchas razas pasarán por alto el comportamiento inocente e irritante propio de los niños que un Galgo Afgano podría encontrar bastante difícil de tolerar. Molestar a esta raza, con su personalidad sensible, podría resultar en que el perro se vuelva nervioso e introvertido cuando esté con niños. En algunos casos esto podría incluso dar lugar a agresiones, debido a la ansiedad y al estrés que se provocan al perro. Con esto no se pretende decir que todos los Galgos Afganos sean iguales. He visto machos adultos tumbados mientras un niño pequeño se subía encima de ellos, sin que los perros mostraran preocupación ni desagrado. En el caso de cualquier perro es necesario vigilar a los niños pequeños en todo momento.

Una de las características más propias y únicas es la expresión que, tal y como está descrita en el estándar de la raza de mirar «a y a través de uno». Creo que esto se lo guardan los Galgos Afganos para estudiar el horizonte y vigilar a los extraños y las personas que conocen. Creo que el círculo más próximo formado por las personas más queridas para estos perros suele recibir una mirada cariñosa e íntima. No puede haber nada más gratificante para un aficionado a los Afganos que esta mirada: está llena de confianza, es personal y procede, directamente, del corazón. Es posible, cuando conoce de verdad a su perro, la comunicación sin palabras. En este sentido creo que esta raza es capaz de comprender más vocablos que cualquier otra con las que he vivido. De todas formas, las palabras como «ven», «quieto» y «no» son primero sopesadas antes de acabar por aceptarlas.

Toda esta independencia hace que el Galgo Afgano sea una raza especial y no una mascota normal y corriente. Esto no quiere decir que no sean buenos compañeros para el propietario que no esté pensando en presentarlos en los certámenes de belleza, lo único que significa es que no son, necesariamente, el tipo de perro que encaja en todos los hogares. En esta discusión acerca del temperamento de esta raza, he descrito lo que ha caracterizado a la raza durante generaciones. Se podría argumentar que, en los últimos años, la tendencia ha sido hacia un temperamento más fácil en algunos aspectos debido a la cría selectiva. Muchos Galgos Afganos actuales son más extravertidos con los extraños, más activos y menos distantes. Se debe debatir si ésta es una tendencia satisfactoria. Los que conocen el temperamento de esta raza en toda su gloria, defenderán los rasgos originales como superiores. Personalmente, preferiría no ser saludado por un Afgano que no me conoce, como si fuera un amigo al que no ve hace mucho tiempo, pero reconozco que es más fácil pasear por los lugares públicos con este tipo de perro que con uno reservado, tímido y a veces nervioso.

Para apreciar a estos perros es esencial comprenderles. Es necesario pensar como un Galgo Afgano para poder ver el mundo como lo ven ellos. Los ejemplares con los que he vivido han creado fuertes vínculos con sus orígenes históricos, han tenido sus propias y firmes opiniones acerca de su valía y han esperado tener un alto grado de comodidad yrespeto en casa. No creo que esta raza funcione bien como animal de perrera, ya que necesitan tener cerca a personas con una mentalidad parecida a la suya, para que sean compañeros noexigentes y relajados. No son perros falderos, son amigos con un fuerte compromiso.

Aspectos rerlacionados con la salud propios de la raza

Los Galgos Afganos son afortunados, ya que tienen la reputación de ser susceptibles a pocas de las enfermedades caninas hereditarias más conocidas. De todas formas, existen algunas afecciones que el aspirante a propietario querrá conocer mejor.

  • Displasia de cadera

Se trata de un problema molesto que afecta a la articulación de la cadera. La cadera es una articulación de «bola y cuenco» que puede verse afectada, principalmente, porque el acetábulo no tiene la profundidad adecuada o porque no está correctamente formado. Cuando ocurre esto, se da una laxitud general de la cadera. Frecuentemente las consecuencias se dan en forma de cambios artríticos en la articulación. Este problema es doloroso y el perro padece una cojera y malestar cuando sufre la artritis.

  • Problemas oculares

Cataratas. Existen dos tipos de cataratas: Una de ellas provoca una opacidad del cristalino en uno o ambos ojos y aparece en los Galgos Afganos ancianos. No se considera hereditaria y puede afectar a cualquier raza.

Durante los años 70 hubo una gran preocupación respecto de los ejemplares jóvenes y las cataratas. Se vio que otro tipo de cataratas eran transmitidas en ciertas líneas (esto es, eran hereditarias). Se llevó a cabo un gran trabajo para eliminar como animales reproductores a los perros que eran portadores de este defecto.

Entropión. El entropión es un término que describe la inversión del párpado y las pestañas. Esto provoca una irritación en los ojos que puede provocar que se infecten y lagrimeen. Se considera, de forma general, que este problema es hereditario y algunos expertos creen que es provocado por la selección continua de perros con los ojos pequeños (sea cual sea la raza) como animales reproductores. El entropión puede solucionarse con una sencilla operación quirúrgica. De todas formas, los perros afectados no deberían ser utilizados para la cría, aun cuando el problema haya sido corregido vía quirúrgica.

  • Problemas de la boca

En los Galgos Afganos, los incisivos superiores deberían quedar justo por delante y estar en estrecho contacto con los inferiores en lo que se llama un cierre de tijeras. Es aceptable, aunque no ideal, que los incisivos superiores y los inferiores queden al mismo nivel (cierre nivelado). Aunque este cierre está permitido, tiende a alterarse y convertirse en un cierre retrasado (los incisivos inferiores sobresalen) con la edad. Además, un cierre nivelado provocará, frecuentemente, un mayor desgaste de los incisivos.

En algunos perros, uno o algunos incisivos inferiores pueden salirse de la línea y, con ello, quedar por delante del correspondiente incisivo superior. Esta circunstancia recibe el nombre de «boca torcida». Esta boca no es la correcta y puede resultarle menos eficiente a un perro de caza. De todas formas, es raro que afecte gravemente a los ejemplares tenidos como mascotas. De todas formas, un Galgo Afgano con la boca torcida no es apto para las exposiciones. Como los defectos en la boca suelen transmitirse a la descendencia, no es bueno hacer criar a un ejemplar con este problema.

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