Animales

Síntomas de vejez en perros, ¿cómo notarlos?

El tamaño del perro y su raza influyen a la hora de considerar cuáles son las causas más frecuentes de la muerte del animal

  • Autor: Por EVA SAN MARTÍN
  • Fecha de publicación: 30 de enero de 2012

Las enfermedades no afectan a todas las razas de perros por igual. Mientras que los problemas de corazón son responsables del fallecimiento de cerca del 20% de los pequeños canes de Chihuahua, los dueños de un perro Boxer deben saber que su mascota tiene una probabilidad por encima de la media de sufrir cáncer. Conocer las causas más importantes del fallecimiento de nuestra mascota nos permite prevenir las enfermedades más frecuentes que pueden acabar con la vida de nuestro amigo.

La raza de nuestro perro nos da ciertas pistas sobre lascausas más frecuentes que pueden acabar por provocar el fallecimiento de nuestra mascota.

Las enfermedades del corazón son frecuentes en ciertos perros de tamaño pequeño, como el Chihuahua

Las enfermedades del corazón, por ejemplo, son frecuentes en ciertos perros de tamaño pequeño, como el Chihuahua. Cerca de dos de cada diez animales pertenecientes a esta raza morirán por alguna dolencia relacionada con un mal funcionamiento cardiaco.

Perros pequeños: enfermedades del corazón

Los problemas cardiovasculares, sin embargo, no son exclusivos de los perros Chihuahua, ya que son compartidos por otros canes de talla reducida. El Bichón maltés, por ejemplo, también padece dolencias de corazón con frecuencia, al igual que las mascotas de Fox Terrier. Cerca del 20% de los perros pertenecientes a alguna de estas razas fallecerá por enfermedades o problemas en su corazón.

Estas son algunas de las conclusiones a las que ha llegado un equipo de veterinarios de la Universidad de Georgia, que ha analizado las causas de fallecimiento en un total de 75.000 perros, de 82 razas distintas, en hospitales clínicos repartidos por todo EE UU. Su estudio ha sido publicado en la revista científica especializada Veterinary Medical Database.

Cáncer: una causa de muerte frecuente para el perro Boxer

Si la genética y el reducido tamaño de los perros de raza Chihuahua, Bichón maltés y Fox terrier, predispone a estas mascotas a padecer problemas cardiovasculares con mayor frecuencia, para canes grandes como el Boxer o el Boyero de flandes el principal enemigo es otro: el cáncer.

Los dueños de estas mascotas de gran envergadura deben saber que existe un alto riesgo de que padezcan esta temible enfermedad. En el caso del elegante Boyero las estadísticas dicen que la probabilidad de que sufra cáncer son muy elevadas: uno de cada dos animales la contraerán, según las conclusiones del mismo estudio publicado en la revista Veterinary Medical Database.

La envergadura de nuestra mascota condiciona, además, que el perro pueda padecer dolencias en los músculos o en los huesos. Este tipo de afecciones son más frecuentes en los perros grandes. Lo mismo ocurre con aquellas anomalías relacionadas con el estómago: las mascotas de talla superior a la media las padecen con mayor frecuencia.

Estas enfermedades típicas de las razas grandes no deben preocupar tanto a los dueños de perros pequeños. Un can de talla reducida no es tan frecuente que padezca problemas relacionados con los huesos. Tampoco el cáncer aparece en estos animales menudos con la misma frecuencia que en los canes de gran tamaño, según este estudio. La alta actividad metabólica de estas razas de perros de escasa talla les predispone, sin embargo, a otras enfermedades mortales, como la diabetes.

El fallecimiento por enfermedades del hígado

Las enfermedades hepáticas, relacionadas con el mal funcionamiento del hígado, explican una de cada cinco muertes caninas "no accidentales", según la estadounidense Fundación de de Enfermedades Hepáticas Caninas (Canine Liver Disease Foundation).

"El hígado es el órgano que organiza el metabolismo de las grasas, carbohidratos y proteínas. Un hígado sano es esencial para que el perro pueda contar con la cantidad de proteínas que necesita", explica la fundación creada por dueños de perros que padecen, o han padecido, problemas hepáticos.

Existen determinadas alarmas que pueden servir para detectar que existe un problema hepático en nuestra mascota.

Para canes grandes como el Boxer o el Boyero de flandes el principal enemigo es el cáncer

Una pérdida injustificada de apetito es una de las señales que pueden estar avisando de la existencia de un problema en el mecanismo del hígado. Si la situación se agrava, la dolencia puede derivar en un caso de anorexia en el perro. Los dolores estomacales o las diarreas y vómitos son otros posibles indicativos de que puede existir una enfermedad hepática. Ante cualquier síntoma, es esencial realizar una pronta visita al veterinario.

Recuerde que la raza del perro da pistas sobre las causas más frecuentes que podrían provocar su fallecimiento.

No olvide que los perros pequeños, como el Chihuahua, suelen padecer enfermedades de corazón con más frecuencia que los canes grandes.

La alta actividad metabólica de estas razas menudas les predispone a la diabetes.

Considere que los canes grandes, como el Boxer o el Boyero de Flandes, están más predispuestos a sufrir cáncer.

La envergadura de nuestra mascota influye a la hora de padecer dolencias en los músculos o en los huesos, que son más comunes en el perro de gran tamaño.

Las enfermedades hepáticas están entre las causas no accidentales más habituales de fallecimiento de los perros.

Síntomas de vejez en perros

No a todos los perros les llega la vejez a la misma edad, el envejecimiento es diferente en cada uno de ellos y depende de diferentes factores:

  • Raza: cada una tiene su genética y sus características y se desarrolla a diferente ritmo.
  • Tamaño: los perros pequeños envejecen más lentamente que los grandes. Así, los perros de razas gigantes alcanzan la vejez a los 7 años aproximadamente, mientras que a las razas mini las podemos considerar ancianas a partir de los 10 u 11.
  • Calidad de vida: los cuidados que das a tu mascota repercuten directamente en su salud, por lo que una buena calidad de vida.

Ahora bien, ¿cuáles son estos síntomas de vejez en perros de los que hablamos? Toma nota:

Menos energía

Si tu perro se hace mayor, notarás que tiene menos ganas de pasear y jugar, que se aburre o se cansa antes. Todos los que tenemos perro sabemos que la hora del paseo es su momento favorito del día, en cada paseo no sólo hacen sus necesidades, sino que además es momento para el juego, la socialización y la exploración.

Sin embargo, cuando un perro se hace viejo es normal que empiece a perder el interés que tenía antes en estas actividades. No pasa nada, es algo normal. Simplemente tiene menos energía que antes, se encuentra cansado y prefiere quedarse en casa descansando. Pero recuerda, esto no significa que debas eliminar por completo sus paseos, los sigue necesitando, simplemente adapta el ritmo a su nuevas necesidades.

Menos agilidad

¿Has notado que tu perro ya no sube o baja las escaleras con la misma agilidad que antes o que le cuesta un poco subirse al sofá? Con la edad también se reduce un poco la agilidad de los perros y se les hace más difícil moverse.

Si este cambio es leve, es normal y no debes preocuparte. Sin embargo, si ves que tu perro realmente tiene dificultades para moverse y que le complica su día a día, deberías llevarlo al veterinario, ya que podría tratarse de artrosis o cualquier otro problema.

Alteraciones de peso

Tanto ganar como perder peso considerablemente es algo habitual entre los perros. Es más habitual que engorden, por eso de que su actividad física es menos intensa que antiguamente. Si observas este síntoma en tu perro, acude al veterinario, ¡podría necesitar un cambio en su alimentación!

Problemas bucales

La higiene bucal es muy importante, también para nuestras mascotas. Un buen cuidado de los dientes redunda en buena salud, pero cuando este aspecto se descuida durante la vida del perro, es habitual que a edad avanzada empiecen a surgir problemas, como sangrado de encías, gingivitis, mal aliento e incluso pérdida de piezas dentales. ¡Cuida la higiene bucal de tu mascota!

Alteraciones en la piel

Otro de los síntomas de vejez en perros muy habituales es la aparición de protuberancias y otras alteraciones en la piel: sarpullidos, rojeces, inflamaciones, descamaciones, picor… Los problemas desencadenantes pueden ser muy variados, por lo que es importante acudir al veterinario en busca de un diagnóstico y tratarlo en consecuencia.

¿Tienes un perro mayor? ¿Tiene estos síntomas de vejez?

Cuándo practicar la eutanasia al perro

El delicado estado de salud del perro, la situación económica de la familia ,que no siempre puede asumir los costosos tratamientos para ciertas enfermedades crónicas del can, o las graves carencias en el estado físico y mental de la mascota a causa de la edad, son algunas de los motivos razonables para optar, previo examen veterinario, por la eutanasia del perro.

La débil salud de un perro, o el estado avanzado de ciertas dolorosas enfermedades crónicas irreversibles, como el cáncer, puede ser motivo para proporcionar a nuestro perro, llegado el momento, la muerte digna que se merece. Las enfermedades degenerativas que conllevan un sufrimiento difícilmente soportable por el can, los fallos vitales de ciertos órganos, o un daño excesivo a causa de un grave accidente, son algunos de los motivos que pueden justificar la eutanasia del perro.

En cualquier caso, un examen médico detallado por parte del veterinario guiará al dueño a la hora de conocer con exactitud cuál es el estado de salud de su mascota. Este análisis le ayudará, asimismo, a tomar la mejor decisión acerca de si acabar, o no, con la vida de nuestro amigo de forma médica.

Los perros ancianos

No todos los perros se hacen ancianos a la misma edad. En el mundo del can, envejecer no solo depende de cumplir años. Influye, además, el tamaño del animal. Los perros pequeños son más longevos que las razas grandes. Mientras que un perro de gran tamaño, por encima de 25 kilos, se considera senior a los cinco años, un perro pequeño, de hasta diez kilos, no es anciano hasta cumplir los siete. Para un can tamaño mediano, que pesa entre diez y 25 kilos, la tercera edad llega a los siete años.

Hay perros que pueden llegar sin problemas de salud destacables hasta los 15 años o incluso más. Sin embargo, a partir de que cumplen los 13 años es posible que aparezcan problemas de salud graves o irreversibles relacionados con la avanzada edad del perro. Si estas dolencias son irreversibles y hacen sufrir de forma innecesaria al animal, tal vez sea momento de plantearse la eutanasia como una opción de muerte digna.

La jovialidad de un perro anciano puede servir de indicativo para saber que goza de una buena calidad de vida y que carece de problemas de salud relevantes. Por el contrario, cuando un animal de edad avanzada se muestra triste o decaído, tal vez sea señal de que existen dolencias crónicas graves y lacerantes, y entonces la eutanasia puede ser una opción adecuada. Un examen veterinario le ayudará, en cualquier caso, a determinar cuál es la opción más indicada.

Una muerte sin sufrimiento

La ausencia de dolor y la sedación o anestesia total previa, son algunos de los requerimientos necesarios para considerar una eutanasia como adecuada.

La jovialidad de un perro anciano puede servir de indicativo para saber que el can goza de una buena calidad de vida

Pero la psicología del perro también ha de ser tenida en cuenta. En este sentido, la Sociedad Mundial de Protección Animal (WSPA, por sus siglas en inglés) cree que el fallecimiento controlado del perro debe implicar el menor sufrimiento para el animal. "La eutanasia tiene que minimizar el miedo que pueda sentir nuestra mascota", afirman desde la organización protectora animal.

Tome la decisión de suministrar la eutanasia al perro con calma, y con información: es esencial para encarar la muerte médica de su mascota.

La ausencia de dolor es la regla de oro cuando se procede a la muerte veterinaria.

La medicación suministrada debe, asimismo, lograr que nuestro amigo pierda lo antes posible el conocimiento.

Una dolorosa enfermedad crónica irreversible, como el cáncer, puede ser motivo para proporcionar a nuestro perro, llegado el momento, la muerte digna que se merece.

Un examen médico guiará, en cualquier caso, al dueño a conocer el estado de salud de su mascota y a tomar la decisión apropiada.

Las enfermedades del perro anciano pueden ser muy delicadas

Cuando llega la enfermedad, es normal que la personalidad del animal se vea modificada. Habrá menor resistencia y voluntad. El animal podrá comenzar a padecer problemas auditivos o de visión. También será normal que se muestre algo apático, y no desee salir de casa.

Es muy importante saber cuáles son las enfermedades del perro anciano. De esta forma podrá disponerse de la preparación adecuada.

Principales enfermedades del perro anciano y sus tratamientos

Es la más conocida entre las enfermedades del perro anciano. También se manifiesta en las personas, y en otros animales. Los síntomas de la artritis serán los mismos en el can que en la persona. Dolor articular y óseo, molestias al realizar movimientos, entre otros.

Si se detecta a tiempo, la artritis es tratable. Aunque es una enfermedad progresiva, existen varias maneras de frenar su impacto en el organismo. El veterinario será el encargado de otorgar un correcto tratamiento para combatir la artritis. Es importante acudir al profesional ante los primeros síntomas en el animal.

Enfermedades renales

La mayoría de los perros ancianos padecen de problemas renales. Se trata de una enfermedad crónica. Suele comenzar a manifestarse mediante la insuficiencia renal. Existen síntomas claros que alertan sobre este tipo de enfermedades. La pérdida de apetito y las náuseas son dos de los principales.

Al igual que en el caso de la artritis, estas patologías no tienen cura. Aun así, es controlable incluso en perros con mucha edad. El veterinario otorgará medicamentos adecuados para disminuir las molestias causadas por enfermedades renales.

Es también una de las más comunes enfermedades del perro anciano. La sordera es un padecimiento bastante incómodo en nuestras mascotas. Por esto será necesario desarrollar muy bien la atención visual del animal. En casos de sordera, es frecuente que comience a utilizar más sus ojos para comunicarse.

Junto a la sordera, la ceguera es otro padecimiento común en perros ancianos. Podemos diferenciar dos tipos de ceguera. Una es la degenerativa, la cual no tiene cura. La otra, se relaciona a las cataratas. Para esta última, será posible considerar la intervención quirúrgica.

Conviene recordar que el sentido de la vista, aunque muy importante, no es el primordial en un can. Un perro ciego mantendrá perfectamente sus mismos hábitos de vida. Lo importante será siempre conservar el olfato. Este es el sentido esencial para los canes.

Avisos en la comida que alertan de que llega la muerte del perro

El cuerpo del perro exhibe señales cuando se acerca el momento del fallecimiento. Algunos de los avisos que ofrece nuestra mascota cuando se acerca su muerte tienen que ver con un cambio en sus hábitos alimentarios. La pérdida de apetito es, en este sentido, una de las primeras alertas que suelen advertir de que el fallecimiento del perro se acerca. Un perro abandona su interés por el alimento cuando tiene una edad muy avanzada. Las ganas de beber también pueden desaparecer.

El can de avanzada edad suele encontrar dificultades, asimismo, para tragar su alimento habitual, por lo que se deben introducir ciertos cambios en los hábitos de comida del perro con el fin de pase el tiempo que le queda con la mejor calidad de vida posible. Optar por una dieta blanda, específica para estas edades, puede ayudar a nuestra mascota. Cuando el animal envejece, su organismo trabaja a un ritmo menor que el de un perro joven. Pierde capacidad regeneradora y algunas funciones orgánicas se ralentizan. Y la dieta del can anciano debe dirigirse a contrarrestar estos riesgos.

En caso de detectar anomalías alimentarías, con una visible reducción de la ingesta de alimento y de agua, se debe realizar una pronta visita al veterinario. El doctor podrá examinar a su mascota, y diagnosticar el estado de salud del perro. Se trata de descartar posibles enfermedades que puedan ser la causa de estos cambios alimentarios o de reconocer lo antes posible, en su caso, si se deben a la avanzada edad del animal.

Disfunción cognitiva

Igual que las personas, el perro también padece de disfunción cognitiva. Esto es muy normal en la tercera edad. Entre los síntomas de esta enfermedad, está el insomnio, desorientación, confusión, entre otros. En estos casos, es necesario acudir al veterinario. El profesional podrá recetar medicamentos adecuados para controlar la enfermedad.

Esta temible enfermedad no es exclusiva del humano. Los perros también padecen de cáncer. Se origina en ellos debido a dos grandes factores. Uno es la alimentación, y el otro la gran contaminación del ambiente. No hay que olvidar que se trata de una enfermedad silenciosa. Para su detección, es imprescindible la visita frecuente al veterinario.

Lo mismo que ocurre en el caso humano, el cáncer diagnosticado a tiempo puede ser combatido. Se trata de una enfermedad muy delicada.

Los perros también pueden tener un alto grado de obesidad. Este aspecto puede manifestarse a cualquier edad, pero será en la vejez cuando mayores daños provocan. Las golosinas y el picoteo son factores claves también en los animales. El perro anciano y obeso comenzará a experimentar dolores articulares. Estos síntomas pueden estar anunciando enfermedades cardíacas y renales.

La correcta dieta del animal es imprescindible para su buena salud. Muchas de las enfermedades del perro anciano se originan debido a malos hábitos alimenticios.

Conocer todas estas enfermedades del perro anciano hace mucho más fácil detectarlas. El organismo del animal funciona casi igual que el de una persona de mucha edad. Y lo mismo que ocurre con las personas, la atención y los cuidados en estas mascotas deben ser máximos.

Menos ganas de pasear

La actividad física de nuestra mascota también se ralentiza en el perro que se hace anciano. A medida que cumple años, los movimientos son cada vez más lentos y el animal tendrá más complicaciones para andar. No es extraño que incluso aparezca algún tipo de cojera, o que nuestro perro encuentre dificultades para subir las escaleras.

Los jadeos son asimismo frecuentes cuando nuestro amigo, que envejece, sale disfrutar de sus paseos habituales al aire libre. Su capacidad de oír o de distinguir sonidos, además, se reduce, y sus ojos dejan de ser tan transparentes como solían: el cristalino que antes era traslúcido ahora aparece nublado.

La capacidad física no es la única que sufre mermas cuando el perro se convierte en un animal de edad avanzada. El aspecto de un perro anciano, como el de las personas, cambia a medida que el perro cumple años. Los pelos grises (canas) surgen por su cuerpo, pero se concentran de forma especial en la cara.

La boca sirve de 'termómetro ' cuando se acerca el fallecimiento

El estado de la boca es otro buen indicador, capaz de revelar si el fallecimiento del animal se acerca. Las encías sirven como termómetro de la edad del perro: si el can goza de buena salud, y de juventud, sus encías muestran un color rosado. En el perro que entra en su tercera edad el tono se torna más oscuro.

Detectar cualquiera de las señales descritas debe ser motivo para realizar una pronta visita al veterinario. El doctor le servirá de guía, asimismo, a la hora de conocer cuánto tiempo de vida le resta a su amigo.

Una de cada tres personas reconoce haber experimentado sentimientos de pena por la pérdida de su perro durante seis meses o aun más tiempo

Ser consciente del periodo que posee para compartir con su perro le permitirá que esos últimos momentos que pase en su compañía puedan ser de la mejor calidad posible. Conocer el tiempo que le queda a su amigo para estar con usted es la mejor forma de planificar su despedida.

Vigile los hábitos alimentarios de su perro. Cuando se aproxima su fallecimiento, la mascota suele reducir su interés por la comida.

Recuerde que una cojera anómala puede estar avisando de que se acerca el la muerte de su can.

Si advierte jadeos excesivos cuando sale de paseo con su perro anciano, puede estar denotando que la salud del animal ha empeorado.

En caso de detectar cambios llamativos en los hábitos alimentarios de su perro anciano, pérdidas de movimiento o un oscurecimiento de las encías del perro no dude en realizar una pronta visita al veterinario.

Datos importantes

La vejez en los perros suele ocasionar ciertas disminuciones en sus sentidos. Este deterioro puede causar alteraciones en sus ciclos de sueño y disminuir su nivel de actividad. Es muy común que los animales adultos vaguen sin rumbo, se pierdan y olviden los hábitos y señales de comportamiento aprendidas.

También es muy habitual que aumenten su ansiedad y se relacionen de forma agresiva. Quizás ya no sean tan amigables y prefieran estar solos o con muy poca compañía. Pero todo dependerá del grado de socialización de tu mascota, ya que muchas pueden presentar un comportamiento contrario, es decir pueden volverse dependientes y compañeras.

Comprender los cambios que va atravesando tu perro puede ayudarte a abordar con eficacia los problemas de conducta que puedan surgir con el correr de los años. En ese sentido, es muy importante que consultes a un veterinario los cambios que ves en tu mascota. No asumas que se está «volviendo viejo» y no puedes hacer nada para ayudarlo. Muchos cambios en el comportamiento pueden ser signos de trastornos médicos tratables y existe una gran variedad de terapias que pueden manejar sus síntomas, incluyendo ciertos dolores que quizás podría estar experimentando.

Es probable que tu mascota tenga que adaptar sus juegos y ejercicios según su edad. Con los años, los animales van perdiendo energía. Por lo tanto, sus movimientos, poco a poco, se verán reducidos. En esos casos, lo mejor es hablar con un entrenador profesional para enseñar a tu pequeño amigo nuevos comportamientos y trucos que se adapten a sus necesidades. De igual forma, un especialista puede ayudar a tu perro a enseñarle nuevas indicaciones sobre todo si ha perdido la visión y audición. Recuerda: existen muchas maneras de mantener saludable la vida de tu amigo, sin que eso requiera un esfuerzo físico especial.

Síntomas a tener en cuenta

Como mencionamos, durante la vejez en los perros, es muy importante llevar un seguimiento de los cambios que vaya presentando el animal. En ese sentido, tienes que prestar atención a ciertos síntomas que, si se controlan con anticipación, pueden ayudar a prevenir varias enfermedades.

Un síntoma que debes tener en cuenta es la llamada ceguera repentina. La disminución de su visión puede ser ocasionada por cataratas, una enfermedad muy común durante la vejez.

Otra señal que tienes que prestar atención es la inclinación frecuente de su cabeza. Quizás se deba a un problema en su audición. También es muy importante que recurras a un profesional si notas que tu perro tiene convulsiones.

El cambio en el peso o la pérdida de apetito son otros de los síntomas que no puedes dejar de atender. Cuida la alimentación de tu perro y dale una dieta balanceada que se ajuste a su edad.

Si notas jadeo excesivo, caída del pelo, vómitos, diarrea, tos o cambio en sus hábitos, recurre con un especialista. Él te podrá orientar sobre las causas de sus síntomas.

Medidas que debes tomar

Proporciona agua dulce y controla el consumo y los hábitos de micción.

Planifica una dieta regular y alimenta a tu perro sobre una superficie antideslizante. De esa manera se evita que sus patas se deslicen.

Provee a tu mascota de una cama cómoda, limpia y seca en el área más caliente del hogar. En épocas de bajas temperaturas evita que tu perro duerma en el patio.

Practica junto a tu mascota una rutina de ejercicios de bajo impacto, para mantener en condiciones saludable sus articulaciones y músculos.

Si tu perro tiene edad muy avanzada trata de no dejarlo solo por mucho tiempo o, en su defecto, busca una persona de tu confianza que pueda cuidarlo durante tu ausencia.