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Qué hacer si mi perro tiene miedo a las personas?

Socializar a tu perro con personas de tu entorno, familiares y amigos, es algo que deberías poder hacer. No obstante si tu perro tiene miedo a las personas, este se mostrará reticente, tendrá miedo e incluso inseguridad cuando estas se le acercan, haya visto a esas personas anteriormente o no.

Site estás identificando con lo que estas leyendo, lo primero decirte es que lo ideal es que acudas a un especialista, es quien mejor podrá ayudarte a hacer una terapia con tu perro. No obstante, ¡no te preocupes! En este artículo te contamos las posibles causas por las que tu perro tiene miedo a las personas y algunos consejos que serán claves para ti.

Recuerda que si tu perro es un miedoso, el cambio no se producirá de la noche a la mañana. Necesitarás un poquito de paciencia extra.

Mi perro tiene miedo a las personas, ¿por qué?

En los perros, el miedo suele aparecer al finalizar la primera etapa de la socialización de nuestro cachorro. Es por ello que es fundamental acostumbrar a nuestro perro a diferentes personas, animales, objetos y entornos. De esta forma evitaremos la aparición de miedos y fobias.

La mayor parte de las veces, si un perro tiene miedo, suele estar relacionado con una mala socialización, no obstante otros posibles motivos que pueden provocarle el miedo al perro pueden ser:

  • Falta de contacto con otras personas
  • Alguna experiencia traumática
  • Debido a que sus padres ya tenían ese comportamiento, y lo ha aprendido de ellos
  • Es posible que haya sufrido castigos físicos por parte de humanos
  • Ha tenido contacto con pocas personas en su vida
  • Enfermedades
  • Haber estado expuesto a sustancias tóxicas
  • La edad (o el síndrome de disfunción cognitiva)

Algunas veces, los perros muestran exclusivamente miedo a los hombres y no a las mujeres. En ese caso, suele ser a que ha ocurrido algo exclusivamente con hombres. ¡Recuerda! Los hombres suelen tener una voz más fuerte, suelen ser más altos y tener vello facial, ¡todo esto podría asustar a un perro!

También es posible que tu perro tenga miedo a una persona concreta, o al contrario, que su miedo sea generalizado con todas las personas.

Cómo saber si tu perro tiene miedo o es una fobia

Realmente, el miedo es una emoción que en la naturaleza permite la supervivencia de los perros. No obstante, una fobia es una emoción desproporcionada.

  • Si tu perro intenta huir, atacar, quedarse inmóvil, entonces… Tu perro tiene miedo.
  • En el caso de que tu perro tenga una fobia, será incontrolable, pudiendo tener ataques de pánico y ansiedad.

En cualquier caso, acudir a un especialista (sobre todo si se trata de una fobia) es fundamental. De esta forma se descartarán posibles problemas patológicos en el perro.

Consejos que debes usar si tu perro tiene miedo a las personas

Lo primero que debes hacer antes de plantearte llevar a cabo cualquier tipo de terapia, es aprender el propio lenguaje canino. ¡Es decir, a entender lo que tu perro siente en cada momento! Esto es básico para ayudar a tu perro a superar su miedo.

Una vez hayas hecho esto, deberás identificar los estímulos que desencadenan el miedo de tu mascota. ¿Se asusta de todas las personas? ¿Se asusta solamente de los hombres? ¿Tiene miedo solamente de las personas que se le acercan?

Si tienes claro todo esto, entonces debes comenzar a controlar las interacciones de tu mascota con otras personas. Si tu perro tiene miedo a todo tipo de personas, ¡no conviene que de repente se encuentre en una multitud! Debes intentar que se encuentre seguro en cada momento. De esta forma, le ayudarás a ganar confianza y sentirse seguro alado de personas.

La idea es que tu perro entienda que siempre que está contigo, ¡no le ocurrirá nada!

Terapias para perros con miedo

En el caso de que finalmente te animes a acudir a un especialista, es muy normal que te recomiende hacer terapias de acercamiento. Este tipo de terapia, se lleva a cabo en un ambiente controlado, con el educador y otras personas que actuarán como si fuesen viandantes de la calle. En estos casos, se usará el refuerzo positivo, para incentivar el buen comportamiento, y que este asocie a las personas con premios.

Cosas que NO debes hacer si tu perro tiene miedo

Si tu perro tiene miedo, lo que te vamos a contar, ¡puede producir un retroceso en su terapia!

  • Permitir que gente de la calle se acerque directamente a tu perro
  • Forzarle, obligarle o castigarle. ¡Podría terminar atacando!
  • No acudir a un especialista si tu perro muestra agresiv > (Foto via: expertoanimal)

En el caso de que tu perro tenga miedo, pero no agresividad, puedes comenzar trabajando con personas de confianza, siguiendo estos consejos:

  • Intenta que no le miren fijamente, ni se inclinen por encima de el. Coméntales que esperen a que sea el perro quien haga el primer contacto.
  • La interacción se debe efectuar con normalidad, estando relajados y sin hacer caso al perro.
  • Hay que dejar que el perro se acostumbre a ver a esas personas. Es posible que al principio no quiera acercarse, y poco a poco comience a mostrar interés por estos nuevos visitantes.
  • Pide a tus visitantes, que si el perro se les acerca, le premien con golosinas para perros. Y que posteriormente sigan ignorando al perro.
  • Repite el ejercicio tantas veces sea necesario, hasta que tu perro les tolere. Una vez esté dominado, ¡repítelo con personas diferentes!
  • Una vez dentro de casa este ejercicio salga con normalidad, ¡hacer los mismos ejercicios fuera!

¡Recuerda! El proceso de quitar un miedo a un perro, puede ser bastante largo. Si un profesional trabaja con vosotros, será mucho más efectivo, y podrá ayudaros mejor frente a problemas de conducta que pueda tener tu mascota.

¿Por qué un perro tiene miedo a las personas?

El miedo es una emoción que aparece al finalizar la etapa de socialización del cachorro. Antes de que llegue ese momento, es fundamental presentar y acostumbrar a nuestro perro a todo tipo de personas, animales, objetos y entornos, de no ser así, aparecen los miedos y las fobias.

Aunque generalmente este miedo está relacionado con una mala socialización, existen otras causas que pueden provocar miedo en el perro, como por ejemplo:

  • Falta de contacto regular con las personas.
  • Experiencias traumáticas relacionadas con personas.
  • Debido a la genética (hijo/a de padres miedosos).
  • Uso del castigo en el perro y/o técnicas aversivas.
  • Contacto con poca variedad de personas a lo largo de su vida.
  • Envejecimiento (síndrome de disfunción cognitiva).
  • Enfermedades y exposición a sustancias tóxicas.

En ocasiones algunos perros pueden mostrar miedo a hombres y no a mujeres, eso suele ser debido a todo lo anteriormente mencionado pero relacionado con hombres únicamente. Además, las personas del género masculino suelen tener una voz más fuerte, suelen ser más altos y tener vello facial, características que suelen asustar más a un perro.

También puede ocurrir que el perro tenga miedo a personas muy concretas (por ejemplo, miedo a los veterinarios o miedo a gente de uniforme) o que el miedo esté generalizado.

¿Cómo diferenciar el miedo de la fobia?

Debemos recordar que el miedo es una emoción adaptativa que le permite sobrevivir, mientras que la fobia es una emoción desproporcionada. Si nuestro perro padece miedo observaremos que intenta huir, desplazarse, quedarse quieto e incluso atacar, mientras que si el perro tiene fobia actuará de forma totalmente incontrolable y observaremos ataques de pánico y ansiedad.

En cualquier caso será interesante acudir a un especialista, pero en el caso de la fobia será imprescindible, ya que es mucho más complicada de trabajar y se deben descartar problemas patológicos en el perro. Puede estar relacionada también con el síndrome de privación sensorial.

¿Qué hacer cuando un perro tiene miedo a las personas?

Antes de plantearnos ningún tipo de terapia será fundamental aprender el lenguaje canino, es decir, las señales de calma o de apaciguamiento, señales físicas que nos ayudarán a entender si nuestro perro está tranquilo o si por el contrario se encuentra incómodo. Entender a nuestro perro es clave para ayudarle a superar sus miedos.

El siguiente paso consistirá en identificar los estímulos que desencadenen el miedo. ¿Se asusta de todas las personas por igual o solo ante hombres? ¿Tiene miedo únicamente cuando le hablan y/o se le acercan o incluso desde lejos?

Una vez tengamos claros estos conceptos debemos controlar las interacciones del perro con las personas. Es muy importante que nuestro perro con miedo no se encuentre de pronto entre una multitud o ante personas que intenten tocarlo o acariciarlo, debemos intentar que se sienta seguro en todo momento (observándole y fijándonos en las señales de calma que pueda mostrar). Eso le ayudará ganar confianza y a sentirse mejor junto a nosotros.

Si nuestro perro se siente bien será más fácil que empiece a superar sus miedos. Siempre nos mantendremos a una distancia prudencial de otras personas y si se intentan acercar podemos ahuyentarlas argumentando que nuestro perro muerde, por ejemplo, aunque no sea cierto, para evitar que intente huir o reaccione. La idea es que, siempre que el perro esté con nosotros sepa que no va a ocurrir nada malo.

Motivos del miedo a las personas

Son varios los factores por los que tu can puede sentir miedo a las personas, bien sea a un grupo (ancianos o niños) o a una persona en particular. Estos son los considerados más comunes:

  • Genética y raza. Hay algunos tipos de raza que se consideran tímidas y asustadizas, como por ejemplo el Gran Danés, que a pesar de su gran tamaño es un perro temeroso. Si eres de la época en la que retransmitían la famosa serie Scooby-Doo, pudiste conocer mucho del carácter de este animal. Los galgos tienen también un carácter parecido.

En estos casos puede ser muy difícil, incluso imposible, erradicar este tipo de comportamientos, pues contra la genética es muy difícil luchar. No obstante, incluso en estos casos, sabiendo la predisposición que estos perros tienen, si desde que son cachorros los enseñas a socializar con otros canes y personas, puede que ccuando crezcan sean el perro simpático y sociable que deseas.

  • Experiencia traumática. Este es otro de los factores que puede influir en el miedo a las personas de tu perro. Si lo tienes desde cachorro puede que pienses que tu animal no ha pasado por una experiencia traumática. Considera que para ellos quizá la palabra traumática no adquiera tanta importancia como para nosotros.

Quizá tu perro no ha sido maltratado, pero es posible que gestos pequeños de alguna persona de tu entorno, incluso cuando estos han sido bromeando, hayan podido afectar al carácter de tu can. Por ejemplo, es posible que alguno de tus hijos haya echo rabiar al animal desde que era un cachorro. Esto podría ser jugando pero puede afectar de manera paulatina al subconsciente haciendo de la mastoca más antisocial.

Quizá alguno de tus amigos bromeaba con él quitándole un hueso o su juguete preferido. Ambas situaciones pueden hacer que el animal vea a los humanos como una amenaza y utilice el miedo como un escudo protector.

Cómo erradicar el miedo a las personas de mi perro

Como te hemos dicho antes, si el perro es adulto y está condicionado por su genética, puede ser muy complicado erradicar ese miedo a las personas. Si es un cachorro de una raza condicionada, ayúdale a socializar desde el primer momento.

No obstante, en la mayoría de los casos es posible erradicar el miedo que siente tu perro a las personas haciendo dos cosas:

  • Socializa con tu perro. Enseña a tu can a acercarse a otras personas y a otros perros, pero no lo hagas de forma brusca ni mucho menos lo obligues, eso no llegará a ningún sitio. Intenta que socialice con cachorritos que son tranquilos y poco a poco selecciona caninos más grandes. Haz lo mismo con las personas, enseña a tu perro a que no pasa nada por dejarse acariciar por un extraño. La ventaja es que un peludo asustadizo por norma general no será agresivo.
  • Educa a las personas. Sí, las personas que quieran acercarse a tu perro deben estar educadas teniendo presente varias cosas. Deben dejarse oler por el animal o extenderle la mano para que la huelan, pues una caricia de un desconocido puede asustar a cualquiera.

De hecho, cuando alguien viene y nos toca por detrás, lo primero que hacemos es girarnos para ver si lo conocemos. Tenemos miedo a lo desconocido y tu perro también.

Colabora en la acción de que tu perro socialice con las personas dando golosinas a estos últimos para que tengan un as en la manga a la hora de acercarse al animal. Poco a poco verás como el miedo a las personas que siente tu can desaparece.

Sin embargo, es ahí donde surge el problema, pues no son pocos los perros que muestran miedo ante situaciones tan cotidianas como ver a una persona.

Las razones por las que un perro puede llegar a tener miedo a las personas son muy diversas, desde aspectos genéticos (la llamada «genética del miedo»), pasando por experiencias traumáticas con personas, como perros maltratados física o psicológicamente.

El miedo a las personas tiene muchas caras, desde tratar de huir de dichas personas que les provocan ese miedo (defensa pasiva, primera opción para todos los perros) a atacar o agredir a las mismas (defensa activa), llegando en su fase más extrema a la denominada «indefensión aprendida», donde el perro carece de todo interés por vivir.

Es fundamental saber esto, puesto que la mayoría de los problemas de los perros están radicados en el miedo.

La mayoría de los perros llegan a la agresión después de haber intentado activar los mecanismos de huida y no haberlo conseguido. Esto puede suceder muchas veces sin que los propietarios sean conscientes, como, por ejemplo, el simple hecho de gestionar mal una correa, que evidentemente limita la capacidad del perro para moverse libremente.

Debes huir del estado de depresión de un perro con mucho miedo a las personas. Los perros con miedos más extremos tienden a «arrojar la toalla» en el camino hacia la búsqueda de la felicidad, ayúdale a no caer en eso. Aunque es una situación generalmente muy cómoda para los propietarios, la infelicidad del perro es máxima.

Quede claro, no obstante, nuestra firme oposición al empleo de los mismos, en general para cualquier problema, pero en especial para tratar un problema de miedos, por ejemplo, a personas.

¿Te imaginas que como te da miedo hablar en público te pusieran un collar eléctrico para que lo superarás? Puede que llegues a hablar en público, pero está asegurado que detrás de esa situación te saldrán otros problemas, tal vez al principio ocultos, pero terminarán manando de tu interior.

Por otro lado, ¿cómo de social te consideras a ti mismo? Tú eres la referencia, ¿por qué debería ser tu perro social si tú no lo eres?

He de reconocer que muchas veces es mejor no hacer que hacer, pues las personas tenemos una capacidad innata para «romper lo irrompible».

No obstante, en el caso de miedos a personas es importante que, si la intensidad del problema es importante, nos planteemos tomar parte activa de la solución lo más pronto posible, antes de que dichos problemas se hagan crónicos y se generalicen. Si no puedes solo, pide ayuda a un profesional o, mucho mejor aún, aprende tu mismo a ayudar a tu perro.

¿Por qué no tendría sentido emplear el mismo criterio para nuestros perros? Enséñale las cosas progresivamente.

Los perros rara vez aprenden algo bueno por flooding (inmersión), técnica consistente en «sumergir» directamente al perro en el estímulo objeto del miedo, en este caso las personas. Generalmente, un perro con miedo a las personas necesita tener la oportunidad de analizar con perspectiva el problema, lo que implica que necesitará al principio más espacio para poder comprobar que las personas con las que se cruza en su día a día no suponen un problema.

Hay perros que cuya configuración genética les hará que siempre sean miedosos, algunos hasta tal punto que difícilmente podrán llevar vidas «normales», lo que no significa que deban ser condenados a la infelicidad.

Patricia McConnell en su libro «Por el amor de un perro» describe con detalle las principales emociones caninas, dedicando una sección tremendamente interesante al miedo. En él nos cuenta como una línea genética de pointers tenía tan arraigada la genética del miedo que en toda su vida nunca consiguieron que dichos perros aceptaran a las personas. Puedes aprender más con la «Teoría de las 4 patas».