Animales

Qué hago si mi perro se atora

Levantar las patas traseras del perro o gato que se asfixia ayuda al animal a expulsar el objeto que bloquea su tráquea

  • Autor: Por EVA SAN MARTÍN
  • Fecha de publicación: 8 de mayo de 2013

El perro o gato ha tragado un trozo de hueso u otro objeto que queda atascado en su tráquea. El animal tose con fuerza y, aunque trata de expulsarlo, no lo logra: cada vez le cuesta mayor trabajo respirar. ¿Qué hacer? Cinco sencillos pasos pueden evitar el atragantamiento del can o gato: hay que calmar al animal, no meter la mano en su boca, levantar sus patas traseras, ejercer un poco de presión y llamar al veterinario.

1. El perro o gato se atraganta: mantener la calma

El primer paso cuando un perro o gato se asfixia es tratar de relajarle, y no meter la mano en su boca

Cuando un perro o gato se ha atragantado el primer paso es no aumentar aún más la ansiedad del animal. "Si el perro se pone nervioso, respirará más fuerte, y la inhalación del aire provocará que el objeto que ha tragado se introduzca todavía más en su aparato respiratorio", explica Marisol Cuenca, del Colegio de Veterinarios del País Vasco.

Las caricias, utilizar un tono de voz tranquilo y las palabras amables son buenos aliados para tratar de calmar al perro o felino que se atraganta.

2. No meter la mano en la boca del perro que se asfixia

Un perro o gato que se atraganta porque algún fragmento ha quedado atrapado en su tráquea tiene mucha dificultad para respirar. "Si metemos la mano en su boca con la intención que extraer el pedazo aún bloquearemos más la entrada de aire", añade Cuenca.

Introducir la mano en la boca del animal que se asfixia tiene otro problema añadido: puede mordernos, ya que es normal que el perro o gato sienta dolor.

3. Levantar las piernas traseras o maniobra de Heimlich

La clave para ayudar a un can o felino que se atraganta por culpa de un objeto es tratar de que abra su aparato respiratorio. Pero, ¿cómo conseguirlo?

La maniobra Heimlich en perros y gatos consiste en levantar las patas traseras, para favorecer la salida del objeto que le asfixia

Hay que levantar las patas traseras del animal y agarrarlas entre nuestras piernas, con ayuda también de los brazos (como si se tratara de un abrazo). De este modo, el tercio trasero del perro o gato quedará levantado. El animal debe adoptar una postura similar a la de hacer el pino, aunque no hace falta que el perro quede en una posición del todo vertical.

Esta operación es una adaptación de la conocida como maniobra de Heimlich en humanos. Y la finalidad es similar: trabajar a favor de la gravedad. De este modo, será más sencillo que el objeto que atraganta a nuestro peludo amigo caiga por sí mismo -o con algo de ayuda- al suelo.

En algunas ocasiones, los propietarios de canes pequeños o de gatos intentan hacer una versión particular de esta maniobra Heimlich. La adaptación consiste en sostener en brazos al animal -como si fuera un bebé humano- y abrir sus patas delanteras para favorecer el espacio en sus vías respiratorias.

Sin embargo, esta operación no siempre tiene buenos resultados: el animal puede ponerse nervioso al sentir que pierde el contacto con el suelo. Entonces, respirará fuerte y empujará hacia dentro el objeto que le asfixia.

¿La alternativa? Actuar del mismo modo que en perros grandes: colocar al animal con las patas traseras levantadas, en posición de hacer el pino.

4. Presión para sacar el objeto: solo para manos expertas

La maniobra de Heimlich puede ser suficiente para ayudar al perro o gato a expulsar el objeto que provoca su asfixia. El animal toserá, y ese fuerte impulso de aire suele empujar el fragmento atascado fuera de su cuerpo.

Una presión seca con nuestras manos también puede ayudar a lograrlo. Para ello, hay que localizar el final de la caja torácica del perro y abrazar con una presión seca. Sin embargo, esta maniobra no está exenta de peligros: unas manos inexpertas en primeros auxilios para perros o gatos pueden tener dificultades. Si se aprieta el estómago del animal, el abrazo resultará ineficaz e incluso peligroso.

Si el peludo amigo además acaba de comer, es probable que esta presión le provoque el vómito, con consecuencias poco recomendables: la expulsión de comida bloqueará todavía más las vías respiratorias del perro o gato, y le hará más complicado respirar.

Por eso, sin experiencia en primeros auxilios para mascotas, lo correcto es mantener las patas traseras del perro o gato levantadas, sin más. Y tratar de relajar al animal todo lo posible (con palabras cariñosas). Con algo de suerte, el objeto saldrá expulsado por sí mismo.

5. Un veterinario para el perro o gato

La llamada al veterinario de emergencia es necesaria, y debe ser casi el primer paso -aunque aquí esté incluido en quinto lugar-. Cuando hay dos personas en casa para socorrer al animal que se ahoga, la opción más segura es que una ayude al perro o gato mientras que otra llama al veterinario.

En esta situación, el doctor de mascotas suele desplazarse al domicilio. Por ello, conviene tener siempre a mano un listado con los teléfonos y contactos de los veterinarios de urgencias más cercanos.

El médico canino o felino sedará al animal, con el fin de relajarle. Después, con ayuda de unas pinzas veterinarias, podrá sacar el objeto o restos de fragmentos que permanezcan en la tráquea del peludo amigo.

Asfixia en gatos: ¿qué hacer?

El modo de proceder con los gatos que se asfixian por un objeto que han tragado es similar al de un perro. Hay que levantar sus patas traseras (maniobra Heimlich), y tranquilizar al animal para que pueda expulsar el fragmento.

Pero en gatos es aún más importante no levantar al animal del suelo, como si se tratara de un bebé. Las reacciones de los felinos suelen ser impredecibles: pueden voltearse y hasta girarse. Y estas torsiones dificultarían más todavía la salida del objeto que bloquea su respiración.

Qué hacer cuando un perro se atora

El atragantamiento se da por algún objeto que el animal tragó pero que quedó atascado en su tráquea. Puede tratarse de un hueso, un juguete o de infinidad de elementos que el peludo se llevó a la boca.

Ante esta situación, es natural que el can se ponga nervioso, complicando aún más el cuadro. Por eso lo primero que debes hacer es tranquilizarlo con palabras y caricias. Es que cuanto más se altere el peludo, más fuerte respirará y provocará que el objeto que se tragó se introduzca aún más en su aparato respiratorio. Además:

  • Llama a un veterinario que atienda emergencias para que te de instrucciones de cómo manejarte. Así podrá indicarte si puedes llevar al animalito al consultorio o deberás proceder tú para salvarle la vida, según la urgencia del caso.
  • Pide ayuda a otra persona, para que colabore con las distintas maniobras que deberás realizar con el perro.

Cuando un perro se atora, no pierdas la calma. Llama a una urgencia veterinaria y sigue al pie de la letra las instrucciones que te vayan indicando.

Cómo maniobrar para que tu can expulse el objeto que lo atraganta

Cuando el perro se atora, entonces, es muy probable que tengas que actuar tú, en lo posible, siguiendo instrucciones telefónicas de un profesional.

Seguramente deberás realizar una acción similar a la maniobra de Heimlich, adaptada a animales, para intentar que tu mascota abra su aparato respiratorio. ¿Cómo lograrlo? Levantando las patas traseras del perro para favorecer la salida del elemento que lo está asfixiando.

Entonces, levanta las patas de atrás de tu can y sostenlas con tus piernas. Utiliza también los brazos para sujetarlo. La idea es que el tercio trasero del animal quede levantado, aunque no es necesario que alcance la posición vertical.

Esta acción debería ser suficiente para que el perro logre expulsar el objeto que lo atraganta.

Otros temas a tener en cuenta cuando el peludo está atorado

Solo si tienes experiencia en primeros auxilios para animales puedes intentar aplicar una presión seca en el final de la caja torácica del can para favorecer que despida el elemento atravesado.

Pero si no estás seguro de cómo hacerlo, abstente, ya que la acción no solo puede resultar ineficaz, sino peligrosa. Por ejemplo: si la presión le provoca el vómito, se pueden llegar a bloquear aún más las vías respiratorias del perro.

Además, salvo que el elemento que está atorando a tu peludo esté muy visible, no metas la mano en su boca para intentar quitarlo. Si lo haces:

  • Lo pondrás más nervioso.
  • Bloquearás aún más la entrada de aire.
  • Corres el riesgo de que te muerda, ya que se encuentra alterado y dolor >

Cómo prevenir que tu perro se atragante

Si gracias a tu ayuda tu amigo de cuatro patas supera el atragantamiento, debes llevarlo de todas formas al veterinario para que lo controle y verifique si queda algún resto del objeto en la tráquea que deba ser quitado.

Pasado el susto, toma medidas para que tu mascota no se vuelva a atorar. Es que debes tener mucho cuidado con los elementos que dejas al alcance de tu perro. Ten en cuenta que por curiosidad puede llevárselos a la boca y terminar al borde de la asfixia. Entonces:

  • Explícale a tus hijos que no tienen que dejar juguetes pequeños o que se rompan fácilmente al alcance del amigo de cuatro patas.
  • Utiliza cestos de basura que el can no pueda destapar y extraer así objetos peligrosos.
  • Si dejas solo a tu peludo, procura que sea en sitios donde no cuente con elementos que pueda romper con facilidad (tapizados, ropas, calzados, etc.).

Teniendo en cuenta estos detalles, seguramente tu perro correrá menos riesgos de sufrir una asfixia por atragantamiento.

Mantén la calma

Es lo más importante. Si el perro nos ve que estamos tensos, él se estresará todavía más, como consecuencia de ello, respirará más rápido y se complicará mucho el estado en el que se encuentra, ya que aspirará el objeto, empujándolo así hacia el interior de las vías respiratorias. Por lo tanto, y pese a que sabemos que es mucho más fácil decirlo que hacerlo, hay que mantener la calma.

Háblale en un tono tranquilo, y acarícialo para que pueda concentrarse en expulsar el objeto. En ningún caso tienes que introducir la mano dentro de su boca, pues tendría aún más dificultades para respirar.

Ayúdale con la maniobra de Heimlich

Para ayudar a un perro que se ha atragantado lo que se puede hacer es la maniobra de Heimlich. Para ello, tienes que levantar sus patas traseras y sujetarlas entre tus piernas. De esta manera, quedará apoyado sobre sus patas delanteras y la cabeza hacia abajo. Ahora, abrázalo por debajo del diafragma y ejerce algo de presión hasta que el perro pueda expulsar el objeto que le impedía tomar aire con normalidad.

Consulta con un veterinario

Especialmente si se ha tragado un objeto grande y/o puntiagudo, como un hueso por ejemplo que se ha cocinado, será necesario llevar al perro al veterinario antes de hacer nada. ¿Por qué? Porque cualquier cosa que podamos hacer en casa no sólo puede que no sirva, sino que además podríamos agravar su estado.

Esperamos que este artículo te haya sido de utilidad para saber qué hacer si tu perro se atraganta.

Qué hacer si el perro se atraganta

  • Si las vías respiratorias están parcialmente bloqueadas:

Son varios los niveles de atragantamiento que puede experimentar una mascota. El menos grave ocurre cuando el animal presenta las vías respiratorias parcialmente bloqueadas. El perro comenzará a jadear e incluso intentará quitarse el objeto de la boca con sus patas. Si no logra expulsarlo a través de arcadas, debes intentar extraérselo muy cuidadosamente con tus manos.

  • Si las vías respiratorias están totalmente bloqueadas:

Esta situación ya resulta más grave. Tu intervención en estos casos es obligatoria. Después de comprobar que el corazón sigue latiendo, has de realizarle la maniobra de Heimlich.

Maniobra de Heimlich en perros:

La maniobra de Heimlich consiste en hacer salir el objeto motivo de obstrucción a través de la boca, pero antes deberías probar otras técnicas. Por ejemplo, lo primero que debes hacer e probar suerte utilizando la gravedad a favor. En perros pequeños lo más fácil es cogerlos de las caderas y ponerlos boca abajo. Normalmente, en un par de ligeras sacudidas el objeto saldrá. En perros grandes se hará lo mismo que con perros pequeños, pero sin sostenerlos en el aire. En cambio, cogeremos al perro de las patas traseras mientras mantiene sus patas delanteras apoyadas en el suelo como si fuera una carretilla.

Si la gravedad no funciona en ninguno de estos casos, hay que dar 5 palmadas interescapulares (entre los dos hombros) al animal. Estas palmadas deben ser más bien golpes secos con la parte baja de la palma de nuestra mano. Si aún así el atragantamiento persiste es cuando debemos pasar a realizar la maniobra de Heimlich, igual que se hace con las personas.

Pegaremos nuestro pecho a su espalda lo más que podamos, e incluso mantendremos al perro de pie pegado a nosotros, y rodeando su pecho con nuestros brazos buscaremos la parte baja y central de sus costillas, en lo que también llamamos la boca del estómago. Pondremos un puño sobre sus costillas si el perro es grande, y 3 o 4 dedos si el perro es pequeño. Mientras, con la otra mano haremos presiones sobre nuestro puño o dedos. Las presiones deben ser firmes y fuertes, pero con cuidado para no romperle ninguna costilla al animal. Tras un par de presiones, busca en su boca para comprobar si el objeto ha salido. Si no es así, continúa con dos o tres presiones más y repite la operación. Una vez que el objeto ya ha salido, comprueba que el perro respira con normalidad. Pero si no puedes hacer que el objeto salga, lleva al animal de inmediato al veterinario. Actuando rápido puedes llegar a salvarle la vida.

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