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Las seГ±ales que indican que tu perro te adora

Apenas entras a tu casa, tu perro se pone tan contento de verte que ya no sabe más que hacer para demostrártelo. El ritual se repite una y otra vez. Nada más abres la puerta, tu fiel amigo está presente, dispuesto a festejar tu regreso. Y da lo mismo que te hayas ido por 1 mes, un día, una hora o 5 minutos.

Razones de la alegría canina por el retorno del dueño

¿Cuáles son los motivos por los que un perro se pone tan contento cuando el amo retorna al hogar?

¿A qué se debe ese festival de alegría que se traduce en ladridos, gemidos, lloriqueos, movimientos de cola y lamidas de cara? ¿Por qué se abalanza sobre ti y te olfatea?

Todo parece indicar que, como animal de manada que es, tu perro está reproduciendo las mismas conductas que sus antepasados manifestaban cuando retornaba al grupo un miembro de la jauría.

Y no olvides que ahora tú y tu familia son parte de su nueva manada.

La inteligencia emocional de los perros

Los expertos señalan que los canes poseen una inteligencia emocional comparable con la de un humano de dos años.

En otras palabras, son como niños pequeños que no tienen ningún inconveniente en expresar lo que sienten –alegría, tristeza, dolor, miedo, celos- pero no pueden razonar al respecto.

También son capaces de recordar personas y lugares.

Pero además, como no entienden de temporalidad y viven solo el presente, siempre será para ellos una alegría volver a verte.

Se relaja sobre tu regazo

Aunque no esté dormido, estas mascotas buscan una excusa para recostarse sobre las piernas de quienes les cuidan. Se trata de un síntoma de bienestar y, si bien en ocasiones podrían parecer insistentes, su actitud demuestra un deseo real de estar a nuestro lado.

Por qué te olfatean y te lamen

En estado salvaje, cuando un perro retornaba a su manada, era recibido con lamidos y olfateos varios. De esta manera, los canes que habían permanecido en la jauría buscaban información sobre lo que había estado haciendo el animal que se había separado del grupo.

Repitiendo esa conducta ancestral, tu perro te lame y te olfatea cuando regresas.

Recuerda que el olfato es el sentido más desarrollado de los canes. Por tal motivo, detectan y distinguen una gran variedad de olores, incluso muchos que los humanos no llegamos a percibir. Su capacidad olfativa es entre 10 mil y 100 mil veces superior a la del ser humano. Y el área cerebral dedicada al olfato es 40 veces mayor que la nuestra.

Por su parte, el lamido es otra forma de comunicarse que utilizan estas mascotas y la aprenden desde cachorros, en el momento en que su madre los lame después de alimentarlos, proporcionándoles un estado de calma, relajación y sumisión.

Quiere jugar contigo

Por muchos años que pasen, los cachorros que fueron siempre permanecerán en su interior. Esta podría ser la respuesta a las ganas de juguetear que tiene un perro, una actividad que crea un vínculo muy especial. Ya sea con pelotas, comida, nuestras propias manos u objetos de todo tipo, merece la pena vivir la experiencia.

El perro se pone tan contento cuando regresas porque te quiere

Pero más allá de teorizaciones y elucubraciones varias, lo cierto es que un perro que te hace fiestas cuando vuelves a tu casa, es un perro que te quiere, te extraña y no tiene ningún inconveniente en demostrarte lo feliz que está de que hayas regresado.

Retribúyele todo su afecto con el cariño y el cuidado que se merece tu peludo compañero.

Cuando le hablas parece entenderte

La mirada llena de curiosidad que muchos de ellos utilizan puede hacernos pensar que están comprendiendo a la perfección lo que queremos decir. Ante una riña por un mal comportamiento o un premio por una buena acción, su rostro es capaz de expresar emociones que podrían creerse impensables en ellos.

No se entristece cuando vas a trabajar

Al contrario de lo que podría pensarse al respecto, algunos perros no lloran cuando alguien de su familia sale durante un tiempo, frente a otros que presentan síntomas de estrés. Este hecho no supone que no quieran estar con ellos, sino que, al haber adquirido una rutina, podrían ser conscientes de que estas personas regresarán más tarde.

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¿Por qué los perros se emocionan al ver a su dueño?

Desde el momento en que estás cerca de casa, el perro espera en la puerta, inquieto. Nada más verte entrar, se lanza sobre ti, intenta lamerte la cara y los dedos, te busca para que le hagas mimos, se revuelca en el piso, salta e incluso, en algunos casos, se orina. ¿Te suena familiar alguna de esas escenas? Entonces te estarás preguntando por qué tu perro se vuelve loco cuando llegas a casa. En realidad, más que una razón, existen varios factores que desencadenan este comportamiento en el perro. Te explicamos varios de ellos:

El vínculo entre perro y tutor

Muchas personas creen que el cariño que los perros sienten por los humanos es simplemente el resultado de que nos reconocen como proveedores de alimento, pero realmente eso no es cierto. Estudios demuestran que los canes son capaces de sentir un afecto verdadero por sus tutores.

En Atlanta, el neurólogo Gregory Berns descubrió, a través de estudios de resonancia magnética en perros, no solo que nos reconocen como miembros de otra especie, sino que además reservan una sección de su cerebro para información que tiene que ver con el ser humano, como el afecto que profesan a su familia. La investigación arrojó que, al identificar a un humano que considera parte de la familia, a través de sentidos como el olfato, en el cerebro del perro se activa una reacción de felicidad similar a la ocurrida cuando recibe una recompensa.

Los científicos concluyeron que esta reacción era similar a la que tienen los humanos cuando se encuentran en presencia de un amigo o un ser querido. ¿Qué significa esto? ¡Tu perro es feliz cuando está a tu lado! No es de extrañar entonces que se emocione cuando llegas a casa.

Los estímulos, un factor clave

Piensa por un momento en la rutina que lleva a cabo tu perro cuando estás en casa. No solo lo alimentas y atiendes, sino que también juegas con él, le das cariño, le hablas, te acompaña por la casa, entre otras acciones. Ahora, imagina lo que hace cuando debe quedarse solo en casa todo el día.

¿Qué sienten los perros cuando se quedan solos en casa? Los perros recuerdan y echan de menos a sus dueños, por tanto, lo más probable es que tu can se aburra mucho durante el tiempo que pasas fuera, sobre todo si le toca estar solo. Es por esto que tu regreso representa no solo que estará contigo, sino que ha llegado el momento de salir a pasear, jugar y socializar.

Cuando el apego se convierte en trastorno.

Algunos perros experimentan un trastorno denominado "ansiedad por separación" que ocurre siempre en ausencia de sus tutores. Lo más habitual es que lloren, destruyan, orinen, defequen o ladren de forma insistente cuando te marchas, además de mostrar un elevado nivel de estrés. En estos casos, los perros se emocionan cuando llegamos a casa, pero lo hacen de forma exagerada y, además, no es positiva para su bienestar.

Es un problema de conducta complicado de trabajar y solucionar, pues en la mayoría de casos se requiere la asistencia de un profesional, como un educador, adiestrador o etólogo especializado en modificación de conducta. El kong para perros es una de las muchas herramientas que se utiliza para trabajarlo.

¿Por qué mi perro se excita cuando me ve?

Algunos perros tienden a mostrar una evidente excitación en situaciones que resultan inverosímiles para los seres humanos, causando incomodidad en sus compañeros humanos. ¿A qué se debe esto? En primer lugar, es necesario aclarar que esta reacción no necesariamente está relacionada con un estímulo sexual, ni implica que el can en cuestión esté experimentando una fase de celo. Esta excitación suele ser habitual en los cachorros, que experimentan una fase de descubrimiento, pero también es posible apreciarla en perros adultos.

¿Por qué ocurre? Por lo general cuando en can se encuentra bajo estímulos que le generan mucha satisfacción, ya sea cuando es mimado, cuando práctica juegos que le gustan, cuando se enfrenta a mucha agitación de carácter positivo. Estas erecciones son solo una forma de reflejar la emoción que siente, y el perro no puede controlarlas. No obstante, también puede ocurrir que se excite si padece niveles muy elevados de estrés. Si te incomoda esta situación, evita aquellos estímulos que la provocan, o reduce la intensidad de tu saludo al llegar a casa para que el perro pueda permanecer tranquilo y gestionar mejor su ansiedad.

¿Por qué mi perro mueve la cola cuando me ve?

Aunque tu perro no es capaz de comunicarse con palabras, posee un rico y variado lenguaje corporal que utiliza de forma constante para relacionarse con el entorno. Los humanos no siempre somos capaces de interpretarlo, sin embargo, la cola juega un papel importante en todo ello. ¿Qué significan los movimientos de cola de un perro? Y más concretamente, ¿qué significa que la mueva cuando nos ve?

Una investigación publicada en la revista Current Biology reveló que cuando los perros agitan la cola hacia el lado derecho, quiere decir que están experimentando emociones positivas, mientras que moverla a la izquierda implica emociones negativas. ¿A qué se debe esto? Pues a que cada hemisferio del cerebro se encarga de controlar emociones diferentes. Ahora bien, el movimiento de la cola viene acompañado de otros signos, que te ayudan a descifrar lo que siente tu perro.

Si se trata de un movimiento hacia la derecha con energía, acompañado de unas facciones y orejas relajadas, entonces tu perro está feliz de verte, es posible que a esta postura se sumen algunos lametones para ti. Si, por el contrario, mueve su cola de un lado a otro lentamente, mirándote fijo pero sin acercarse y sin gruñir, quiere decir que se siente inseguro y está tratando de averiguar si se encuentra frente a un amigo o un enemigo. Por otro lado, si agita hacia la izquierda, junto a unas pupilas dilatas, orejas puntiagudas y músculos en tensión, el perro se encuentra a la defensiva, preparado para gruñir o atacar.

Esto, por supuesto, es una visión a grandes rasgos. Lo cierto es que, si tu perro agita la cola cuando te ve, debes leer no solo este signo, sino todos los mensajes que te envía su postura para descubrir cómo se siente.

¿Por qué mi perro se orina cuando me ve?

Muchas personas se quejan de que sus perros se emocionan tanto cuando llegan a casa, que terminan orinándose. Esto, por supuesto, no es nada agradable, y puede convertirse en un verdadero problema. Orinarse por la emoción suele ser algo común en los cachorros, pues todavía no son capaces de controlar completamente su vejiga. Sin embargo, cuando se trata de perros adultos, es hora de hacer algo al respecto.

En perros adultos suele ser frecuente en aquellos que pasan todo el día solos, lejos de estímulos, por lo que la presencia de los compañeros humanos desata fuertes emociones, en ocasiones tan incontrolables que llevan al perro a orinarse. Sobre todo ocurre cuando recién saludas al perro, pues también el ritual de saludo es muy importante para ellos.

Ahora bien, ¿qué hacer ante esto? En primer lugar, reducir tu propia emoción cuando llegas a casa, dejar las frenéticas caricias y las llamadas ruidosas para después, una vez que el perro asimile que ya estás en casa. Un saludo casual hasta que se calme, de forma reiterada, hará desaparecer esta conducta. En algunos casos más complejos, cuando el perro ha sufrido maltratos por parte de los humanos, pueden llegarse a orinar de miedo.

En cualquier caso, si este comportamiento no cesa aunque intentemos trabajarlo, será el momento de acudir a un especialista. Empezaremos visitando a un veterinario para descartar problemas de salud y, de no ser ésta la causa, visitaremos un etólogo, educador canino o adiestrador.

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Como un niño de dos años.

Hace tiempo que los estudios psicológicos determinaron que un perro adulto posee una inteligencia emocional propia de un niño de 2 años: pueden recordar personas y lugares, y son capaces de sentir miedo, alegría, tristeza, ira y envidia.

Sin embargo, igual que los niños de dos años no pueden ir más allá de sus emociones ni razonar sobre ellas. Es decir sienten, pero no son capaces de cuestionarse nada más sobre esos sentimiento y emociones.

También sabemos que los perros, al igual que los humanos y otras especies son animales sociales que se organizan formando manadas con cierta jerarquía social.

Aunque perros y hombres son especies distintas, los estudios demuestran que años de evolución conjunta han hecho que nos perciban como parte de su manada, formando el grupo y la jerarquía con todos los miembros de la familia.

Las manadas caninas funcionan como un todo, aunque cada individuo tiene su propio rol, el grupo siempre se mueve en la misma dirección como uno solo. Eso significa que cazan juntos, comen juntos, juegan juntos, y duermen juntos.

No obstante, no es un grupo cerrado y si algún miembro siente la necesidad de separarse e ir por su cuenta, el resto lo acepta como algo natural.

Por último, es importante señalar que los perros, al igual que los niños de 2 años, no entienden la temporalidad. Es decir, viven el presente, olvidan el pasado y no se preocupan del futuro, una filosofía muy interesante por cierto.

Emociones básicas + concepto de grupo abierto + falta de temporal />

Ahora que sabes estas tres cosas de los perros, puedes entender que cuando tu mascota te observa salir por la puerta de casa no sabe si volverás, ya que puedes haber decidido dejar la manada libremente.

Sin embargo, esa libertad de la que tu gozas no le está permitida a tu perro quien no podrá elegir libremente entre acompañarte uniéndose a tu nuevo grupo, permanecer o iniciar uno propio.

En su situación, tu perro sólo puede permanecer en casa asqueado por su falta de libertad y triste por tu ausencia. Así mismo, al no tener concepto del paso del tiempo, tampoco será capaz de calcular si estas fuera días o minutos y por eso se vuelve loco cuando regresas a su manada.

Psicología

Es una de las experiencias más queridas por todos los dueños de un perro. En cuanto introduces las llaves de casa, tu mascota viene a recibirte como si estuvieras volviendo de la guerra y llevara años sin verte. Las reacciones pueden variar entre canes: algunos no paran de dar vueltas alrededor tuyo, otros tratan de alcanzarte poniéndose a dos patas (con la intención, claro está, de chuparte la cara), otros dan vueltas en el suelo… Durante varios minutos tu perro se vuelve loco de felicidad. Y no es una metáfora. Realmente, experimenta una intensa alegría. Pero ¿por qué?

El neurólogo Gregory Berns, catedrático de la Emory University School of Medicine de Atlanta, fue el primer científico que logró que los canes se sometieran voluntariamente a los escáneres de resonancia magnética. Los científicos habían realizado estas pruebas con perros, pero tenían que sedarlos para que no escaparan de las máquinas, que hacen un ruido molesto que no toleran. Y, claro, las pruebas que pueden realizarse con canes despiertos ofrecen una información mucho más valiosa.

Sus experimentos fueron la base de How Dogs Love Us (Scribe), el libro en el que Berns traslada al gran público los resultados de sus investigaciones. Una de sus principales conclusiones es que los perros perciben a los humanos como como un grupo separado de ellos pero, aun así, sus dueños son considerados como parte de la familia. Y, de hecho, prefieren buscar su ayuda que la de otros compañeros de especie, algo que podría indicar que los perros son conscientes de que los humanos cuentan con recursos que ellos no tienen.

Al introducir a los perros en el escáner, y darles a oler diferentes fragancias, Berns comprobó que distinguen perfectamente ente los miembros de su especie y los humanos, pero también entre aromas conocidos y desconocidos. En particular, el olor de un humano familiar provoca una recompensa en el cerebro, incomparable con la que generan el resto de estímulos.

“Ningún otro olor hace esto, ni siquiera el de un perro familiar”, explica Berns al magacín io9. “Y no es que nos perciban como parte de su manada de lobos, saben que somos algo distinto. Guardan un lugar especial en su cerebro sólo para nosotros”.

Pero si no puede calcular el tiempo, ¿por qué se pone más contento cuanto mayor es mi ausencia?

Por eso si te marchas dos días de casa mientras tu familia permanece en el domicilio, tu perro se alegrará de verte mucho. En cambio, si es toda la familia la que se marcha dejándolo solo dos días, privado de estímulos y aburrido, enloquecerá a vuestro regreso.

Piensa que tu regreso a casa, no sólo le proporciona alegría, sino también otras motivaciones, como afecto, comida, actividad física, diversión y la más importante de todas: compañía, algo indispensable para un animal social que siempre está acompañado en su forma natural.

Una ventaja evolutiva

Para entender el comportamiento de los perros hay que entender su historia. Los lobos empezaron a juntarse con los humanos hace unos 10.000 o 15.000 años, formando una nueva especie cuya principal característica es, precisamente, su relación con el hombre.

“Los perros ancestrales que merodeaban en torno a los humanos debían ser los lobos más sociales”, explica Berns en io9. “Se juntaron con los humanos y evolucionaron para convertirse en perros. Lo que quedó de la población de lobos eran los especímenes más antisociales, que no querían saber nada de nosotros”.

El perro ha evolucionado hasta convertirse en un animal mucho más social que el lobo, algo que le ha hecho triunfar como especie

Pese a esto, los perros de hoy en día comparten numerosas características con los lobos, entre otras cosas su enorme gregarismo. Los lobos viven en manada, y se saludan unos a otros chupándose la cara, un importante rito social que sirve para reforzar los lazos y para obtener información (por ejemplo, saber si tu compañero ha traído comida). Y es algo que los perros siguen haciendo con los miembros de su familia, aunque en este caso se trate de humanos.

“Es importante darse cuenta de que una manada de lobos es una familia, literalmente”, explica en io9 la experta en perros Jessica Hekman, autora del blog DogZombie. “Normalmente está formada por la madre, el padre, los cachorros y algunos hijos de anteriores camadas que aún no se han independizado. ¿Nos ven los perros como parte de su familia? Eso creo”.

El perro ha evolucionado hasta convertirse en un animal mucho más social que el lobo, algo que le ha hecho triunfar como especie. “Date una vuelta por el mundo y mira cuántos perros hay”, comenta Hekman. “Para los perros [juntarse con el hombre] ha resultado ser una estrategia evolutiva muy efectiva. Hay alrededor de 10 millones de perros en el mundo, así que, en muchos aspectos, el perro ha superado evolutivamente al lobo”.

He aquí el punto en el que pensamos: “Claro, nos quieren porque les damos de comer”. Pero no. “Lo que hemos visto trabajando con los escáneres es que los perros aman a sus a humanos, y no sólo por la comida”, asegura Berns. “Aman la compañía de los humanos en sí misma”.

El recibimiento.

Podemos decir que el cálido recibimiento de tu mascota no sólo es alegría manifiesta, sino que también tiene una intencionalidad.

Se ha observado que los perros salvajes reciben con lametones en la cara a los miembros que regresan a la manada. Estos lametones son una señal de afecto que permite estrechar lazos, pero también son una manera de extraer información sobre el lugar en el que has estado, las personas que estuvieron contigo, la comida, etc.

Es por ello que tu perro tiene la necesidad de lamerte cuando te saluda, saltando lo máximo posible para alcanzar tu cara. Además, su inteligencia les hace saber que nos desplazamos con las piernas y descansamos sobre ellas, y que manipulamos las cosas con nuestras manos, por lo que no será raro que después de saltar, comience a oler tus piernas y chupar tus dedos.

La felicidad, un sentimiento compartido

Si desconocemos todavía la mayor parte de lo que ocurre en el cerebro humano, aún nos es más difícil saber en qué piensan los animales, pues no tenemos forma de ponernos en su piel. Pese a esto, la mayoría de expertos coinciden en señalar que los perros experimentan algunas emociones de forma muy similar a nosotros. Entre otras, la felicidad.

“En todos los ejercicios que hicimos con los escáneres cerebrales –en los que presentábamos a los perros ciertas cosas y analizábamos sus respuestas– vimos respuestas análogas a las de los humanos”, explica Berns. “Cuando ves a un amigo o a alguien que quieres sientes algo muy parecido a lo que experimenta un perro”.

Para el perro la separación con su dueño no es voluntaria. Es siempre antinatural que alguien abandone la manada

Esto no quiere decir que los perros tengan las mismas capacidades comunicativas que los humanos. No son capaces de representar cosas en su memoria como hacemos nosotros, no tienen etiquetas ni nombres que dar a aquello que conocen. Su respuesta es puramente emocional, pero eso no quiere decir que no creen un vínculo con su familia. Un vínculo que es tan fuerte como el que ata a padres e hijos.

En 1965 la psicóloga estadounidense Mary Ainsworth diseño la prueba de la “Situación Extraña”, un test que permitía entender el comportamiento de los niños cuando eran separados de sus madres y tenían que relacionarse con extraños. Al realizar esta prueba con perros, los resultados fueron similares.

Como explica en io9 el neurocientífico de la Universidad de Trento Giorgo Vallortigara, el perro siente cariño por sus dueños, y es feliz cuando se encuentra con ellos, de la misma forma que un niño se alegra de ver a sus padres. Pero su reacción ante el reencuentro es mucho más intensa. A diferencia de lo que ocurre con nuestros hijos, a un perro no podemos explicarle que vamos a volver.

“Para el perro la separación con su dueño no es voluntaria”, explica Vallortigara. “Es siempre antinatural que alguien abandone la manada”. Los perros salvajes –como los lobos– pueden separarse de la manada durante un tiempo si están lo suficientemente motivados, pero lo hacen sabiendo que el contacto social puede ser reanudado virtualmente en cualquier momento, algo que no ocurre cuando dejamos a nuestro perro ocho horas solo en casa hasta que volvemos del trabajo.

“Los saludos exagerados que se pueden observar en muchos perros tienen que ver con el hecho de que no han aprendido todavía a aceptar la posibilidad de una separación no voluntaria”, asegura el neurocientífico. Pero hay algo más. Los perros cuando están solos se aburren como ostras.

“Tu perro probablemente ha estado todo el día sin nada que hacer y, lo que es peor, puede haber estado solo, lo que es desagradable para un animal social”, explica Vallortigara. “Así que, además de alegrarse de vernos, probablemente está sintiendo un alivio pues sabe que ahora va a hacer algo interesante, como salir a la calle y tener a alguien cerca”.

Es una forma de saludo, pero además quieren chuparte y olerte para saber dónde has estado y qué has estado haciendo

El ritual de saludo es además esencial para los perros, pues forma parte de su forma de obtener información. “Cuando saltan hacia ti están tratando de lamerte la cara”, explica Berns. “Parte de esto es una forma de saludo, pero además quieren chuparte y olerte para saber dónde has estado y qué has estado haciendo. Tienen curiosidad. Si he estado con otros perros, por ejemplo, los míos lo saben, y empiezan a olisquearme con más intensidad”.

Si queremos liberar de estrés a nuestros perros debemos responder a sus saludos, pero no hay necesidad de dejar que nos chupen la cara –aunque, según algunos científicos, es bueno para nuestra salud–. Con entrenamiento podemos enseñar a nuestras mascotas a saludarnos de otra forma. Lo importante es que entendamos que para los perros el ritual de saludo es muy importante. Y no podemos obviarlo.